ATENAS, 25 de enero.— Unidades antidisturbios allanaron en la
madrugada de este viernes las instalaciones del Metro capitalino y
desalojaron a decenas de trabajadores que protestaban contra la
pretensión gubernamental de reducir los salarios hasta en un 25 %.
PL reportó que al menos diez personas fueron detenidas y podrían
cumplir pena carcelaria, pues una orden emitida por el primer
ministro griego, Antonis Samaras, obliga a los huelguistas a volver
a sus puestos de trabajo.
Según EFE, la opositora Coalición de la Izquierda Radical (Syriza)
acusó al Gobierno de aplicar métodos represivos dignos de una
dictadura, e indicó que el Ejecutivo violó la Constitución al no
respetar "la prohibición de todo trabajo forzoso".
Pese a las medidas represivas, los funcionarios no depusieron la
huelga y convocaron a una nueva marcha. Oficinas de correos,
escuelas e institutos cerraron sus puertas en solidaridad con la
movilización.
"No somos asesinos, somos trabajadores" exclamó el presidente de
la Asociación de Empleados del Metro, Spiros Revithis.
Afectada por una crisis financiera desde finales del 2009, Grecia
ha aplicado recortes en los salarios del sector público y las
pensiones, como condición para recibir los préstamos por miles de
millones de dólares dentro de un rescate internacional. Las medidas
han provocado una profunda recesión y un elevado desempleo que
supera el 26 %.