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Un héroe africano
Amílcar Cabral, el visionario
Guin Guin Bali
El 20 de enero de 1973 fue asesinado el destacado líder Amílcar
Cabral en un atentado ejecutado por agentes a las órdenes del
régimen fascista de Portugal, que intentó frenar con su muerte la
guerra de liberación del pueblo guineano.
Amílcar
Cabral junto a Fidel en Cuba, en una foto de 1966.
Fundador del Partido Africano para la Independencia de Guinea
Bissau y Cabo Verde (PAIGC), Amílcar cayó abatido en las oficinas de
esa organización en Conakry, capital de la vecina República de
Guinea, cuando preparaba una decisiva etapa de la lucha
emancipadora.
El máximo dirigente del PAIGC no sólo fue un eminente estratega
en el enfrentamiento al régimen portugués, sino igualmente un lúcido
pensador; sus ideas y escritos rebasaron el marco local y abarcaron
el ámbito continental.
Es considerado un estudioso de la realidad política y social de
África; sus análisis le llevaron a desentrañar la naturaleza de los
problemas que acuciaban al continente, originados por el sistema
esclavista primero y el posterior régimen colonial.
Armado de esa fortaleza ideológica, expuso la situación de África
y del pueblo guineano y caboverdiano en las más diversas tribunas.
En 1966 participó en la Conferencia Tricontinental celebrada en La
Habana, un evento que reunió a importantes líderes del Tercer Mundo.
Portugal llegó a Guinea Bissau y al archipiélago de Cabo Verde,
situado a 300 kilómetros de las costas occidentales, en el siglo XV.
La trata de esclavos se extendió hasta 1840 en ambos territorios y
le siguió la colonia.
La presencia portuguesa jamás fue aceptada de manera pacífica, de
distintas formas se hizo resistencia al ocupante extranjero: primero
se luchó por reformas y después por la independencia. El movimiento
de liberación ganó más fuerza tras la Segunda Guerra Mundial
(1939-1945).
PASOS INICIALES
Amílcar Cabral nació el 12 de septiembre de 1924 en Bafatá, un
modesto pueblo no lejos del cuartel de Babadinca, la mayor
instalación militar del ejército portugués en el Frente Este; se
graduó en la especialidad de agronomía y bien temprano mostró
rechazo al dominio colonial.
Desde 1954 la idea de vertebrar la lucha anticolonial en Guinea
Bissau y las islas de Cabo Verde tomó cuerpo. El joven agrónomo
despuntó como el guía principal de ese movimiento que aglutinó a
hombres decididos a romper el yugo colonial.
El 19 de septiembre de 1956, Amílcar, junto con un pequeño grupo
de compañeros, celebró una reunión secreta en la que se fundó el
PAIGC, que llevaría el peso de la lucha armada contra el
colonialismo.
La organización desarrolló inicialmente sus actividades en los
centros urbanos y más tarde las extendió a las zonas rurales; la
obstinación de las autoridades lusitanas, de mantener el obsoleto
sistema colonial, no dejó otro camino que la insurrección.
El 3 de agosto de 1959 comenzó la lucha de liberación nacional.
En esa oportunidad, obreros del muelle Pidjiguití, en el puerto de
Bissau, decretaron la primera huelga organizada por el PAIGC.
Policías, militares y residentes colonialistas se enfrentaron a
los manifestantes y dispararon contra ellos, causando 50 muertos y
más de cien heridos.
Al mes siguiente, el 19 de septiembre de 1959, tuvo lugar una
conferencia clandestina que planteó la preparación de la lucha
armada y la politización de las zonas rurales.
Amílcar y demás dirigentes del PAIGC, sacando lecciones de la
matanza de Pidjiguití decidieron pasar a la acción directa, y en
1961, en ocasión de celebrarse el segundo aniversario de la masacre
obrera, realizaron las primeras acciones guerrilleras, acompañadas
por actos de sabotaje a empresas portuguesas.
Desde 1964, fecha en que tuvo lugar en las zonas liberadas del
sur el primer Congreso del PAIGC, la lucha entró en una nueva etapa
de progreso en todos los campos con la creación de las Fuerzas
Armadas Revolucionarias del Pueblo (FARP), y de centros de enseñanza
para educar a los niños y los jóvenes.
Frente a la acción revolucionaria, el régimen colonialista
incrementó sus efectivos militares y desató una mayor represalia en
las zonas urbanas; el PAIGC anunció en 1966 que había liberado más
del 50 % del territorio.
En esa oportunidad las fuerzas coloniales alcanzaron la cifra de
25 mil hombres, que significaba 25 veces más que en 1961. La lucha
adquirió un nuevo cariz; el PAIGC pasó a la ofensiva y los grupos
guerrilleros se transformaron en ejércitos regulares con el empleo
de morteros, cañones y bazukas.
LA GRAN OBRA
En los momentos en que cayó asesinado, Amílcar preparaba
minuciosamente lo que se denominó el acto más importante en la vida
política del país, la proclamación del Estado de Guinea Bissau en
las zonas liberadas de Madina Boé.
Estimaba que ese acto elevaría la lucha independentista a un
nuevo nivel que obtendría el reconocimiento de numerosos países de
África y otras zonas del mundo, al considerarse a Guinea Bissau un
Estado libre con una parte de su territorio ocupado por fuerzas
coloniales extranjeras.
Esa estrategia dio sus frutos: el 24 de septiembre de 1973, el
mismo año de la muerte de Amílcar, se proclamó el Estado de Guinea
Bissau, reconocido de inmediato por países africanos, de Asia y
América Latina.
Fue un golpe político efectivo, que causaría el colapso del
colonialismo en Guinea Bissau y Cabo Verde. Cinco siglos de dominio
portugués finalizaron. Amílcar Cabral quedaría como Héroe Nacional,
y su nombre está inscrito junto al de otros próceres
independentistas de África.
(Tomado de Rebelión) |