La puesta en práctica de estas medidas —contempladas en el
Decreto-Ley 289— colocó al sistema bancario nacional de cara a una
nueva etapa de trabajo más activa y protagónica, que requirió (y
requiere aún) de una preparación exhaustiva de todos los que
intervienen en la atención a la población y en los análisis de las
solicitudes.
Al cierre de noviembre se habían concedido 133 mil 291 créditos,
más del 90 % de ellos para la compra de materiales de la
construcción y pago de mano de obra para esas acciones.
Según declaró a Granma el ministro-presidente del Banco
Central de Cuba, Ernesto Medina Villaveirán, esas cifras constituyen
una muestra de la aceptación de la política crediticia, motivo por
el que se continúa trabajando en la capacitación del personal que
atiende directamente las solicitudes y en los propios procedimientos
del Banco para tramitarlas.
¿Cómo valora la implementación del Decreto-Ley 289 hasta el
momento?
La política crediticia marcha bien. Haber concedido hasta
noviembre más de 130 mil créditos —cerca de 6 000 pesos por sujeto
de crédito— significa que ha tenido una buena acogida.
No nos sorprende que la principal necesidad de la población haya
sido la reparación de viviendas; ese fue uno de los objetivos
principales que se proponían las nuevas normas.
Sin embargo, estamos instruyendo que los bancos sean más
proactivos en los financiamientos a los trabajadores por cuenta
propia y a otras formas de gestión no estatal. Ya se están
analizando los mecanismos para promover esa posibilidad, explicar
cuáles son las condiciones para acceder al crédito, los riesgos que
se consideran... , además de participar más en la educación de las
personas naturales sobre los financiamientos en sentido general.
Algo que aún atenta contra la aceptación de las solicitudes de
crédito es la existencia de deudas sobre los efectos
electrodomésticos que se comenzaron a vender desde el año 2005,
aunque su devolución esté por encima del 96 %. Estas deudas no están
vencidas, sino que en muchos casos de bajo poder adquisitivo el
reembolso se fijó a un plazo de diez años.
Para las personas que tienen esos compromisos con el Banco y
solicitan créditos, se han buscado algunas soluciones como extender
más el periodo del financiamiento para que las cuotas mensuales sean
más apropiadas. Siempre se tiene en cuenta, claro, el resultado del
análisis de riesgo.
En otro orden de asuntos, también se han flexibilizado algunos
mecanismos para la constitución de las garantías como los referentes
a los fiadores solidarios y a las cuentas de ahorro, antes a niveles
muy altos y ahora más moderados. No obstante, cada una de ellas
dependerá de la capacidad de pago del solicitante.
Nunca podremos decir que estamos satisfechos pero indudablemente
la política crediticia ha tenido una implementación favorable y
debemos avanzar en su perfeccionamiento, teniendo en cuenta sobre
todo que es una cuestión en la que el sistema bancario no
incursionaba hacía muchísimos años.
Con el paso de Sandy por las provincias orientales se adoptaron
medidas extraordinarias para la concesión de créditos. ¿Cómo marcha
ese proceso?
En las provincias orientales se debió montar un dispositivo de
emergencia porque el desastre fue muy grande. Hubo un compromiso de
parte de las sucursales de otorgar los financiamientos en 24 horas,
incluyendo la actuación del Comité de Crédito, el análisis de
riesgo... y en ese contexto hemos creado una especie de
"contingentes" bancarios.
Tuvimos que reforzar en las provincias orientales con
trabajadores de Las Tunas, Granma, Camagüey, Ciego de Ávila y Villa
Clara, muchos de ellos albergados en casas de familia.
Solo en Santiago de cuba se han otorgado 61 mil 181
financiamientos por un valor de 246 millones de pesos, y entre las
tres provincias (sumando Holguín y Guantánamo) se han atendido 75
mil 336 solicitantes, por 285 millones de pesos. Eso nos da una
marca de que ha ido funcionando bien el trabajo.
Por último, sus comentarios sobre un tema que interesa a todos:
la situación de los cajeros automáticos.
El cajero automático tiene un uso muy fuerte en nuestro país y
contamos con muchos de segunda mano, incluso con diez años de
explotación; a lo que se añade la dificultad que existe para
adquirir piezas de repuesto. Por ese motivo, gran parte de los
cajeros franceses que se tenían se han ido sustituyendo por otros
chinos de alta calidad y buenas prestaciones, que tienen
garantizadas sus piezas de repuesto.
Para este año, el gobierno aprobó la compra de 250 nuevos
equipos, que se sumarán a los 328 que hay en todo el país,
elevándolos a casi 600 que se prevé lleguen incluso a lugares donde
hoy no existen.
Una de las alternativas que facilitará el pago de la población y
aliviará el uso de los cajeros es la instalación de terminales de
puntos de venta (POS). Ya se ha tenido alguna experiencia con ello
en las tiendas recaudadoras de divisas donde se pueden adquirir
productos con tarjetas magnéticas en moneda nacional, aplicando el
tipo de cambio de CADECA.
Se prevé instalarlos también en tiendas del Comercio Interior,
incluyendo la venta de materiales para la construcción; y también en
sitios para el pago de servicios como el gas, la electricidad y la
telefonía. En lo que queda de año deben terminarse de instalar las
primeras mil terminales, y para el 2013 otras mil.