El ferrocarril cubano no es historia antigua

El 19 de noviembre de 1837 se construyó en Cuba el primer tramo de ferrocarril. Actualmente, los esfuerzos se dirigen a que el sistema ferroviario ocupe, por sus ventajas, un puesto relevante dentro de la economía nacional

Maylin Guerrero Ocaña

Los trenes silban por estos días de manera diferente. Celebran el aniversario 175 de la construcción del primer tramo de ferrocarril en la Isla, el Habana-Bejucal, que con una extensión de 27,5 kilómetros, convirtió a nuestro país en el séptimo del mundo y el primero en Iberoamérica en contar con este medio de transporte.

Foto: Anabel Díaz MenaLa máquina y la mano del hombre se unieron nuevamente durante la recuperación del ramal de Santa Cruz del Norte, en Mayabeque, de gran importancia para la economía.

Pero la historia del ferrocarril cubano no se resume solo a aquellos años. El presente está signado por los esfuerzos que hoy se despliegan a pie de vía férrea, y más allá, para lograr que el sistema ferroviario ocupe un puesto relevante en las transformaciones económicas por las cuales transita el país.

Lo anterior se sustenta en que el tren constituye uno los medios de transporte más económicos. Si tenemos en cuenta que cada casilla, u otro equipo ferroviario de cargas, sustituye al menos tres rastras de 20 toneladas de capacidad, y un tren puede estar formado de 30 a 40 medios de arrastre, estamos hablando entonces de un gran ahorro de combustible y de vehículos automotores, así como de piezas y neumáticos, en el trasiego de las mercancías.

Por ende, cada vez es mayor la participación de los trenes en las transportaciones de cargas. Como ilustra a Granma el director de la Unión de Ferrocarriles de Cuba (UFC), Miguel Acuña Fernández, al cierre de este año se estima que estos medios hayan trasladado 15,5 millones de toneladas de carga, para un crecimiento de más de 2,5 veces lo transportado en el 2011. En ello incidió la incorporación del ferrocarril azucarero al sistema ferroviario de servicio público, las labores de rehabilitación y el uso más eficiente de este tipo de transporte.

Foto de la autoraEl ferrocarril ocupa hoy, mayor protagonismo en las transportaciones de carga.

Sin embargo, siguen atentando contra la eficacia de estas transportaciones las demoras en las operaciones de descarga de las casillas, principalmente de las que conducen sal, fertilizantes, insumos agrícolas y productos químicos, lo cual produce atrasos en el tiempo de rotación de los equipos ferroviarios.

Otras de las mercancías que se mueven por tren son, según el directivo, la caña y sus derivados, combustible, áridos y minerales, cemento, alimentos de importación y contenedores.

Cuando se decretó la fase recuperativa en las provincias orientales devastadas por el paso del huracán Sandy, el ferrocarril comenzó a trasladar hacia esos territorios, como complemento de las transportaciones por vía automotriz y marítima, productos tales como materiales de techo, maderas, aceros, alimentos, vehículos de las empresas eléctricas que prestan apoyo en esas provincias, entre otros.

"Santiago de Cuba recibe diariamente desde el occidente y el centro del país, como promedio, dos trenes de entre 20 y 25 vagones cargados de mercancías", ejemplificó.

En cuanto a la transportación de pasajeros el directivo reconoció que, aunque es mayor el número de personas que utilizaron este medio respecto al año anterior, todavía persisten deficiencias relacionadas con la calidad del servicio que se presta a bordo de los trenes y el confort de los coches, que forman parte de un parque muy envejecido que no ha podido ser renovado.

Estamos inconformes con el servicio que brindamos hoy a la población, acotó, por eso el programa de recuperación también contempla el mejoramiento paulatino de las condiciones de los trenes que transportan pasajeros y del número de estos.

"Este año, por ejemplo, se logró reconstruir ocho coches franceses que apoyaron la transportación en el verano, y se acondicionaron diez coches destinados a fortalecer las de fin de año".

Con relación al programa de recuperación de las vías férreas, el director de la UFC dijo que se continúa la reparación de la Línea Central, concluyéndose en este año la reconstrucción de tres tramos de vía comprendidos entre La Habana y Matanzas.

Igualmente señaló que fueron objeto de mejoramiento y reparaciones medias capitales y ligeras, otras vías de interés nacional como el ferrocarril eléctrico de Hershey, único de su tipo en la Isla y cuyas acciones de recuperación incluyeron a las estaciones y los equipos ferroviarios que circulan por esa ruta.

Otras tareas en las que estuvo inmersa la Unión de Ferrocarriles este año se refieren al alistamiento de las vías para las transportaciones cañeras, y la implementación de un segundo turno en la Empresa de Producciones de Traviesas de Villa Clara, con el objetivo de incrementar los niveles productivos de esa planta.

A partir del pasado mes de julio también fue una novedad la implementación de una nueva estructura organizativa en la UFC que, a decir del funcionario, permitió disminuir las excesivas relaciones económicas mercantiles que en el orden interno poseía la institución y una mejor distribución y control de los medios.

"La Unión está ahora integrada por siete empresas: cuatro operadoras ferroviarias (Occidente, Centro, Centro Oeste y Oriente) y tres de apoyo con objetos sociales vinculados a la construcción, el aseguramiento logístico y la producción de traviesas", explicó.

Lograr un sistema ferroviario nacional seguro y eficiente, con la disciplina que siempre lo ha caracterizado, tal como se recoge en los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución, constituye el objetivo final de todas estas acciones. La historia del ferrocarril cubano tendrá que contar nuevamente con su presente.

 

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