Recuperar las instalaciones afectadas para ponerlas a producir
con la mayor inmediatez y movilizar las fuerzas necesarias con el
objetivo de garantizar la presencia de productos alimenticios en los
territorios afectados por el huracán Sandy —fuertes vientos en el
oriente y las lluvias asociadas en el centro— son las principales
prioridades del Ministerio de la Industria Alimentaria, según
aseguró la titular del sector, María del Carmen Concepción González,
en el puesto de dirección establecido por ese organismo para
rectorar las labores de apoyo y recuperación.
La ministra destacó la coordinación entre los cuadros de primer
nivel de ese organismo, apostados desde el primer momento en los
territorios afectados, con aquellos que permanecen en el organismo
central. "Comunicación continua que permite conocer y gestionar de
manera inmediata las posibles soluciones a los principales
problemas".
Por su parte, el director del Grupo Empresarial de la Industria
Alimentaria, Fray Eugenio Álvarez, explicó que los principales daños
se encuentran en Santiago de Cuba y Holguín, de manera especial en
las entidades productoras de lácteos, conservas, bebidas, pan y
galletas, así como el molino de trigo y la torrefactora de café,
entre otros.
En tal sentido, precisó que los principales esfuerzos se
concentran en la recuperación de esos objetivos. Se estableció
prioridad para los productos de la canasta básica y gastronomía.
"Con el fin de apoyar a las zonas dañadas diariamente llegan
hasta ese territorio suroriental envíos de lácteos, harina, pan y
galletas, procedentes de provincias cuyas fábricas doblan o trabajan
en tres turnos diarios para garantizar el arribo de los alimentos".
Entre las primeras medidas tomadas en Santiago de Cuba enumeró
los movimientos de urgencia de grupos electrógenos para apoyar la
conservación de alimentos y producción inmediata para las
instalaciones que así lo requieran. Mientras, el yogur se sustituye
por el Lactosoy o mezcla para batido y cuando se reinicie en las
próximas horas su producción, se distribuirá de manera liberada a la
población.
Este martes, dijo, se inició la pesca en la presa Baraguá, lo que
permitirá enviar un mayor volumen de materia prima para la
elaboración de croquetas criollas en las plantas de Guantánamo,
desde donde ya se envía este producto para la vecina Santiago y se
produce para el propio territorio. "El pescado que permanece en
instalaciones sin electricidad se pone a salar para garantizar su
conservación y evitar pérdidas".
Sobre el pan, una de las prioridades, explicó que desde el lunes
ya trabajaban 24 de las 28 panaderías que integran la Cadena Cubana
del Pan, las cuales antes del meteoro elaboraban unas ocho toneladas
del alimento y el lunes 29 triplicaban esa producción. Aunque,
acotó, de las 198 panaderías de la Empresa Provincial de la
Industria Alimentaria, que elaboran el pan normado para la
población, solo producían 108 este lunes.
La totalidad de las unidades que están detenidas se debe a la
ausencia de fluido eléctrico, mientras que en muchas de las
panaderías en funcionamiento se trabaja con techos improvisados,
tejas, toldos u otros, con el objetivo de garantizar la presencia
del alimento.