Santiago de Cuba

La comunidad no puede confabularse con el Aedes aegypti

EDUARDO PALOMARES CALDERÓN

Después de alcanzar un control absoluto del índice de infestación en ocho de los nueve municipios, la ciudad de Santiago de Cuba aún constituye para la provincia el mayor reto en el enfrentamiento al mosquito Aedes aegypti.

 FOTO DEL AUTOR Con un foco detectado a inicios de mes, el basurero de la Carretera Turística constituye un lugar ideal para la proliferación del mosquito.

Con todos los recursos humanos y materiales asegurados, el vuelco que hoy exige la compleja situación reclama, sin duda alguna, una participación más activa del casi medio millón de habitantes diseminados en su irregular topografía caribeña.

Según valoraciones de la doctora Carilda Peña García, directora provincial de Higiene y Epidemiología, esa sólida integración con el accionar del personal de Salud Pública, se requiere especialmente en las áreas correspondientes a los policlínicos Julián Grimau, López Peña, Municipal y 28 de Septiembre.

Esta última cuya demarcación agrupa entre Carretera del Morro y la popular calle Trocha, barriadas como Vista Hermosa, Versalles, Van Van, Venceremos, y la mayor parte del litoral de la bahía, fue visitada por Granma.

Generalmente con niveles de infestación que han motivado duras y justas críticas de la dirección del Partido y el Gobierno en el territorio, lo realizado en esa zona es todavía insuficiente para prevenir enfermedades transmitidas por el peligroso vector.

LA COMUNIDAD DECIDE

"La responsabilidad de los problemas afrontados es nuestra —señala la doctora Jacquelín Baquero Suárez, pese a contar con apenas dos meses al frente del policlínico—, pues en primer lugar era insuficiente la labor de los cuadros, estaba incompleta la fuerza de la campaña, y el trabajo carecía de la calidad necesaria".

"Tales deficiencias —agrega— afectaban el cumplimiento del horario de labor y los ciclos de vigilancia y la lucha antivectorial, propiciaban descuido con un elevado número de viviendas cerradas, y poca profundidad en las inspecciones, entre otras premisas para el surgimiento de los focos".

Ante esa situación, la nueva directiva encabezó el trabajo al lado de los operarios por empinadas calles y trillos de difícil acceso, en lancha o botes por el litoral, para dominar el cuadro higiénico-sanitario, exigir el completamiento del personal de la campaña, y apelar al concurso de organismos y organizaciones de masas.

Si resultó fácil detectar fallas técnicas que fueron sancionadas debidamente, lo peor estribó en la permanencia del incumplimiento del autofocal familiar, el vertimiento del abate depositado en tanques, deficiente saneamiento ambiental, y otras indisciplinas sociales.

Tania Mesa Charón, bióloga del área, precisa que la eliminación de esas adversidades impone a los 167 hombres y mujeres de la campaña, y dirigentes del policlínico, la visita a las 17 mil 828 viviendas y locales, y el diálogo con los 52 mil 315 habitantes existentes en el área, sobre el riesgo imperante.

De acuerdo con informes correspondientes al actual mes, el rigor mantenido en el trabajo ha conllevado a la aplicación de más de 100 multas a pobladores por focos en sus casas, deficiente saneamiento intradomiciliario, vertimiento del abate, tanques sin tapar, y por negarse a la inspección de la vivienda.

Durante el recorrido con los trabajadores de la campaña Juan Vinent, Mario León y Geovany Millares, Granma constató en la barriada Van Van algunas de esas actitudes censurables, en la calle 11 de Vista Hermosa el vertimiento de un drenaje obstruido, el crítico saneamiento de la loma de calle 10 de Altamira, y un inconcebible basurero en la Carretera Turística.

Respecto al débil apoyo de los cederistas, la coordinadora municipal de los CDR, Yanelys Tablada Ramírez, expresó que además de designar un cuadro para la atención al área, reforzarán el trabajo con todos los dirigentes.

Por otra parte Teresa Quevedo Santana, secretaria organizadora de la FMC en el municipio, aseguró que estas áreas demandan la mayor prioridad de las federadas, ya que dentro de la familia la mujer interioriza mejor el peligro que representa el Aedes aegypti.

"Por nuestra parte —enfatizó la doctora Jacquelín Baquero—, sabemos que después de perfilar el trabajo en viviendas y locales, con la fuerza casi completa, capacitada y familiarizada con su manzana, es difícil seguir avanzando sin el máximo apoyo de la comunidad".

El complemento para eliminar el riesgo de transmisión de enfermedades está en cada familia.

 

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