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Hallan en Hungría al criminal nazi más buscado del mundo

Había salido temprano a hacer las compras como todos los días y había vuelto a casa con dos bolsas en las manos, su saco a cuadros sobre los hombros y una gorra beige. Luego de un rato de montar guardia, un periodista inglés tocó el timbre y el anciano abrió la puerta en musculosa y calzoncillos. El criminal nazi más buscado del mundo, László Csatary, de 97 años, fue hallado en un barrio de Budapest, donde vivía sin que nadie sospechara que él había sido el jefe de la temible Policía Real de Hungría, acusado de enviar a Auschwitz a 15.700 judíos.

"Yo no hice nada, vete de aquí", le respondió asustado al periodista del diario británico The Sun, antes de cerrarle en la cara. Ese fue el final de una investigación que comenzó un año atrás, cuando un informante entregó el dato de que Csatary había vuelto a Hungría.

La última pista sobre él era de 1997. Ese año había escapado de Canadá porque el Gobierno comenzaba a instruir un caso para deportarlo. Pero esta vez estaba frente a sus narices, se paseaba por donde nunca lo habían buscado.

Csatary fue el jefe a cargo en la ciudad checoslovaca de Kosic e, del otro lado de la frontera con Hungría. Los relatos de las víctimas señalan que llevaba un látigo amarrado a su cinturón para pegarles a quienes quedaban tirados en el piso. Esos testimonios también aseguran que obligaba a cavar zanjas en la nieve con sus propias manos a los judíos que allí estaban detenidos.

Tras la victoria de los aliados, huyó de Checoslovaquia, donde fue condenado en ausencia en 1948 por decenas de homicidios.

Tiempo después, con otra identidad, se transformó en un vendedor de obras de arte en Montreal y Toronto, hasta que fue descubierto y volvió a desaparecer.

La información sobre su lugar de residencia llegó por medio del Centro Simon Wiesenthal, que se encarga de perseguir a los criminales de guerra nazi. La organización le entregó una posible ubicación de Csatary al diario londinense The Sun y el equipo de investigación del tabloide decidió rastrearlo.

"Hace diez meses, un informador nos dio elementos que sostenían que László Csatary estaba en Budapest. Esa persona recibió una recompensa de 25.000 dólares, que es lo que entregamos a quienes nos den informaciones que permitan hallar a nazis", explicó el titular del Centro Wiesenthal, Efraim Zuroff a la agencia AFP.

Cuando el periodista de The Sun, Brian Flynn, le preguntó si podía justificar su pasado, el ex jerarca nazi balbuceó: "No, no. Vete". Luego, al preguntarle sobre su partida de Canadá, en perfecto inglés le dijo: "No, no. No quiero hablar de eso".

El antiguo proceso judicial en su contra resultó ilustrador sobre sus responsabilidades en los campos de exterminio. El tribunal checo dio por probado que como jefe policial se encargó de trasladar a los judíos del gueto de Kosice a una fábrica de ladrillos de la zona y luego llevarlos hacia Auschwitz y otros campos.

Durante el juicio, su defensa alegó que Csatary tuvo una "participación" en la "guetización" de los judíos, pero dijo que "tuvo un papel limitado" en el movimiento de judíos a la fábrica. Por otro lado, si bien admitieron que estuvo presente "en la entrega de judíos" de Kosice, los abogados defensores sostuvieron que "no sabía hacia dónde iban deportados".

La noticia del hallazgo fue difundida ayer por el diario. En el relato de los dos periodistas que firman el artículo se puede percibir el desconocimiento que tenían los vecinos del pasado de Csatary. Este vivía allí desde hacía unas semanas y antes estaba en una pequeña casa apenas a unas cuadras.

Todos los veían pasar a diario y tomar café en una de las tiendas donde también compraba revistas y periódicos. Allí lo llamaban cariñosamente "papá Csatary". Por que a pesar de que había pasado sus últimos años evitando que lo encontraran, no había cambiado su apellido y en el buzón de su correspondencia decía: "Smith L. Csatary", una mezcla entre su identidad húngara y canadiense.

La repercusión por la noticia generó reacciones en todo el mundo. Era hasta el momento el criminal nazi más buscado. "Varias miles de familias judías de Hungría han sentido mucho dolor y daño a causa de este hombre y hubiera sido una vergüenza completa para la nación entera si Csatary volvía a escapar de la Justicia. Para todos los damnificados, significa un cierre para tanto tiempo de espera", graficó el presidente de la comunidad judía de ese país, Pedro Feldmajer.

(Tomado de Clarín)

 

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