Evaluar con la medida justa

Olga Díaz Ruiz

En la enseñanza primaria, como en otros niveles, el proceso de exámenes finales se desarrolló con el rigor y disciplina necesarios, poniendo especial énfasis al medir errores ortográficos en todas las asignaturas, afirmó a Granma Sonia Coppery Cano, metodóloga nacional de la Educación Primaria.

Foto: Otmaro Rodríguez La evaluación es un proceso integral, que sopesa factores cognitivos y formativos, indicó la metodóloga Sonia Coppery Cano.

Este curso se trabajó intensamente porque los objetivos previstos a vencer en cada grado fueran evaluados no solo en los exámenes finales, sino durante todo el año mediante la orientación de trabajos prácticos, preguntas de clase, tareas y otras actividades organizadas por el personal docente, teniendo en cuenta que la evaluación constituye un proceso a desarrollar sistemáticamente, destacó.

Según explicó, el sistema evaluativo vigente en el país, y que regirá a lo largo del próximo periodo lectivo, está respaldado por la Resolución Ministerial 120 del 2009, donde se expresa con claridad el carácter de la evaluación del escolar y su rol en el proceso docente-educativo.

El documento resolutivo, añadió, concibe los distintos momentos evaluativos como mecanismos de retroalimentación, que permiten contrastar los resultados del trabajo docente en la formación de los niños y niñas, con los objetivos a vencer, establecidos para cada grado de la enseñanza primaria.

De este modo, cada vez que evaluamos a los alumnos, ya sea con ejercicios sistemáticos, los controles parciales o los exámenes finales, precisamos el diagnóstico de los educandos, señaló, y a partir de ello podemos reorientar nuestra labor sobre aquellos contenidos o estudiantes que así lo necesiten.

Sin embargo, se ha comprobado que la evaluación del escolar ha desempeñado un papel más dirigido a elevar los niveles de exigencia sobre la calidad de los conocimientos, que el que debe tener sobre la regulación del aprendizaje y la estimulación del pleno desarrollo de las potencialidades del alumno. Así lo demostró el análisis crítico efectuado en el Seminario Nacional de Preparación del próximo curso escolar.

Al respecto, Coppery Cano comentó que la evaluación es un proceso integral, que sopesa factores cognitivos y formativos, y debe ser entendida y efectuada como tal. Considerar la evaluación como un fin en sí misma es un error fundamental.

Para contrarrestar tal concepción, aseveró que el año venidero "tenemos que lograr una mayor preparación tanto del maestro como de todas las estructuras de dirección y conducción del proceso docente-educativo, de manera que lo establecido se cumpla con la calidad requerida".

 

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