A nuestros pueblos los unen sentimientos profundos y especiales

Aseguró el Presidente cubano en su segunda jornada de actividades oficiales en Vietnam

YAIMA PUIG MENESES

HANOI, Vietnam.— Jornada de recordación y homenaje, de emociones profundas y conmovedoras, fue el lunes 9 de julio, segundo día de la visita oficial del General de Ejército Raúl Castro Ruz, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, a la República Socialista de Vietnam.

Con el Presidente de la Asamblea Nacional. fotos: estudios revolución

Para los héroes y mártires vietnamitas fue el primer tributo del Presidente cubano al depositar una ofrenda floral en el monumento erigido en la Plaza Ba Dinh para honrar a los caídos en las luchas revolucionarias.

Poco después, tuvo lugar el imprescindible homenaje a Ho Chi Minh. Intenso y emocionante es el solemne recorrido hasta la sala del Mausoleo de mármol donde descansa el gran líder vietnamita. Frente a él se detuvo Raúl por unos segundos en señal de respeto, antes de continuar el trayecto hacia el exterior del monumento.

A continuación, el compañero Raúl y la delegación que lo acompaña se dirigieron hacia la sede de la Asamblea Nacional, para el encuentro con el Presidente de este órgano legislativo, Nguyen Sinh Hung.

Durante su intervención, el dirigente vietnamita expresó su satisfacción por los resultados de esta visita, con la cual se profundizan aún más los lazos entre nuestros dos países y se abre una nueva etapa de desarrollo en las relaciones de cooperación basadas en el entendimiento mutuo.

Homenaje a los caídos en las luchas revolucionarias.

Por su parte, el Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros comentó emocionado su visita al Mausoleo de Ho Chi Minh, y evocó su primera vez en Vietnam en 1966, cuando tuvo la oportunidad de conocer al Tío Ho, como cariñosamente es conocido el líder vietnamita.

Igualmente, Raúl reflexionó sobre el papel desempeñado por el pueblo de esta hermana nación indochina, que escribió una de las más grandiosas páginas de la historia contemporánea al derrotar a un enemigo tan poderoso como Estados Unidos.

"A Vietnam tenemos que darle las gracias permanentemente por las lecciones que nos ha dado. Y en nuestra amistad se unen sentimientos profundos y especiales", sentenció.

Causas, ideas y aspiraciones semejantes están en la base de las relaciones entre nuestros dos pueblos que, una vez más, demuestran fortaleza y perdurabilidad.

 

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