Cuentas por cobrar y por pagar

Toma tu pedido… paga lo que debes

Yudy Castro Morales
yudy@granma.cip.cu

Después de analizar los perjuicios que le han ocasionado a su entidad los reiterados impagos de la Empresa Nacional de Conservas, y los daños que sobrevendrían de suspenderle las entregas, Nelly Toirac, directora general de la Empresa de Envases Occidente, del Ministerio de la Industria Sideromecánica (SIME), optó por detenerle las ventas.

Los reiterados impagos ponen en riesgo el flujo productivo de la Empresa de Envases.

"En el momento de tomar esa decisión (7 de mayo del 2012), las cuentas por cobrar vencidas a entidades del Ministerio de la Industria Alimentaria (MINAL), al cual pertenecen los conserveros, unido a otros clientes con adeudos como Lácteos Bayamo y la Comercializadora Gamby, superaban el millón de CUC", sostiene la directiva.

La primera demanda a la Empresa de Conservas —añade— la presentamos en noviembre del 2011 al Tribunal Popular Provincial de La Habana, y aunque han estado pagando algunas sumas, todavía la situación es muy tensa. Las deudas de las otras dos entidades también han sido litigadas.

Fotos: José M. CorreaPara Nelly Toirac lo más preocupante es cómo van a enfrentar las empresas del MINAL el resto de las compras pactadas en el 2012.

Pero a juzgar por lo sucedido, lo más preocupante para Nelly Toirac es cómo van a enfrentar estas empresas el resto de las compras pactadas en el 2012. Baste decir que aún faltan por entregar al MINAL cerca de 10 millones de envases de hojalata.

Consciente de los compromisos contraídos, Betsy Díaz, viceministra económica del MINAL, alude a varios reajustes realizados, lo cual les ha permitido honrar alrededor del 42 % de las obligaciones de sus empresas con la de envases. Para lo demás —insiste— serán necesarias otras medidas, al tiempo que atribuye las causas de las cuentas vencidas a una deficiente contratación.

"Desde el inicio no se pactaron ciclos de pago lógicos para nuestras entidades. El contrato nos exige saldar la deuda en 30 días, pero las unidades del Turismo, por ejemplo, nos pagan en 50; esa diferencia, más la morosidad de algunos clientes nos asfixia financieramente."

De ahí la urgencia de corregir tales faltas (imputables a las dos partes) porque de un lado, la empresa de envases corre el riesgo de afectar su flujo productivo, la estimulación de los trabajadores y hasta la credibilidad ante las instituciones bancarias; del otro, el MINAL precisa de las latas para envasar las pulpas que sea capaz de procesar.

Cuentas ¿claras?

Situaciones como la antes descrita, unidas a otras problemáticas, han complejizado, significativamente, la gestión económica del SIME. Tanto es así que al finalizar el primer trimestre del año las cuentas por cobrar y por pagar vencidas, en pesos cubanos y en CUC, habían experimentado un crecimiento notable respecto al cierre del 2011.

"Si en diciembre pasado se hallaba fuera de término el 3,2 % de las cuentas por cobrar en divisa, al concluir marzo ya representaban el 9 %", sentencia Osvaldo Rodríguez Casas, director de Contabilidad y Finanzas del SIME.

"Igual ocurre con las cuentas por pagar en esa moneda: el 2011 terminó con el 11,2 % de ellas vencidas, mientras que el primer trimestre del 2012 finalizó con el 15,9 %", agrega.

Evidentemente, los números todavía no son coherentes con el propósito del Ministerio de ordenar el tema de manera progresiva. No obstante, Rodríguez Casas abunda en la estrategia de trabajo diseñada con este fin, la cual está dirigida, en una de sus aristas, a lograr correctos procesos de contratación, donde se definan con claridad los términos para efectuar los pagos y, sobre todo, las garantías del cliente para respaldar sus obligaciones.

Tomando como referencia lo sucedido entre las Empresas de Envases y de Conservas, la relación contractual aún resulta un punto flaco. Sin embargo, a juicio del especialista, otras medidas como el saneamiento financiero muestran mejores resultados. Ello contabilizó el déficit de capital del SIME y "entre el 2011 y el 2012 hemos recibido, del Ministerio de Finanzas y Precios, alrededor del 49 % del monto declarado".

Esos recursos han sido destinados a empresas comprometidas con producciones priorizadas, obligadas a honrar, en primera instancia, las deudas fiscales, luego las contraídas con instituciones bancarias y por último, las obligaciones con sus proveedores.

Corregir los impagos en el origen

La fábrica Vanguardia Socialista, dedicada a la producción de partes y piezas para el Grupo Azucarero y las Industrias del Cemento y de Materiales, figura entre las entidades beneficiadas, la cual, tras largos periodos de asfixia, logró saldar sus deudas con el fisco.

Pero, más allá de recuperarse del endeudamiento, lo esencial está, comenta Jorge Pérez, su actual director, en atajar los impagos en el origen, o sea, "desde la captación de la demanda puedes corregir o incurrir en cuentas por pagar y por cobrar vencidas".

"Ahí comienzas a evaluar las potencialidades del comprador para honrar sus obligaciones. Incluso puedes diseñar estrategias personalizadas con aquellos clientes y proveedores ‘de riesgo’, en aras de minimizar las consecuencias económicas", apunta. También es preciso balancear las compras de insumos de acuerdo con la capacidad productiva, para no enterrar el dinero en un almacén con productos que no cierran ciclo y de los cuales es imposible obtener ganancias inmediatas.

Siguiendo el orden ideal, el directivo llama la atención sobre el papel del irrespetado contrato, ese que debe estar firmado en el primer mes del año y respaldado por una actividad jurídica fuerte.

Si después de todo lo anterior, sobrevienen las cuentas fuera de término, entonces Jorge Pérez insiste en tenerlas conciliadas y documentadas: "cabos sueltos encubren manejos turbios". Y si fuera preciso —subraya— hay que demandar a las empresas deudoras. Todavía los directivos no tienen conciencia de que este es un mecanismo necesario, aunque no óptimo, pues los procesos pueden dilatarse mientras la entidad demandante permanece ahogada económicamente.

Por ello, una de las alternativas a tener en cuenta sería, según Osvaldo Rodríguez, la aplicación de una política crediticia dirigida, en lo fundamental, a brindar el apoyo necesario a aquellas actividades que estimulen la producción nacional, tal como plantean los Lineamientos de la Política Económica y Social del Partido y la Revolución.

Eso limpiaría un poco el camino de adeudos, e impulsaría la gestión empresarial, incompatible con las tortuosas cadenas de impagos que hoy tanto daño hacen.

 

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