Teatro de connotaciones sociales en Festival del Monólogo

Julio Martínez Molina

CIENFUEGOS.— Varios de los unipersonales que se presentan aquí durante el Primer Festival del Monólogo Latinoamericano manifiestan preocupaciones sociales.

Cartel del unipersonal Baby Boom en el Paraíso.

Ejemplo de ello es la obra Coraje II, defendida por la puertorriqueña Teresa Hernández. El texto de reminiscencias brechtianas gira en torno a la violencia urbana y la inseguridad ciudadana, al tiempo que sugiere una reflexión tanto sobre la industria de la guerra como de sus consecuencias sobre la sociedad.

El montaje colombiano De piedra la piel (María Sonia Casariego, Jaulaabierta Taller de Teatro), representa el sufrimiento de determinadas mujeres en el contexto regional. También sobre problemáticas del sexo femenino anda el texto Baby Boom en el Paraíso (GMC Producciones), de Uruguay.

Gestación, embarazo y parto son asumidos por Raquel Diana en este rol, de cuya asunción el crítico Egon Friedler ponderó que "sus sugestivos cambios de mímica, su convincente movimiento escénico, su infalible don de la comunicación y su cuidadosa graduación de los cambios de estado de ánimo hacen que su evocación del momento más esperado y más temido en la vida de jóvenes mujeres resulte tan creíble y tan disfrutable".

Por su lado, Crónicas de un comediante (Manuel Santos, Bachín Teatro, Argentina) supone reflexión sobre el artista, su práctica y alcances, "bajo un concepto de teatro político heredero de Brecht", en consideración del crítico Lucho Bordegaray, de la revista Llegas.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir