CPA 17 de Mayo

Más de una zafra a la vez

JUAN VARELA PÉREZ
juan.pvp@granma.cip.cu

Los cañeros de la Cooperativa de Producción Agropecuaria 17 de Mayo (CPA), de Quivicán, no pudieron mantener en esta zafra el ascenso productivo de los últimos años. Antes de iniciarse la cosecha declararon a Granma que alcanzarían las más de 45,0 toneladas planificadas por hectárea y un poco más.

Las piezas de repuesto para las KTP-2 han sido un problema para la CPA.

Pero diversas razones, entre ellas la falta de componentes esenciales para las combinadas, frustraron el empeño.

Luego del costoso bache que redujo hace apenas tres años a menos de veinte las toneladas por hectárea, el colectivo retomó su tradición cañera y duplicó el pobre rendimiento de la zafra del 2011.

El recibir por la caña precios más atractivos y la ratificación de que el central Comandante Manuel Fajardo, de Mayabeque, no sería desactivado, levantó el espíritu en cooperativistas, que ya dedicaban sus tierras a otros cultivos.

José Manuel Garrote, el económico de la CPA, aseguró que el cumplimiento del plan está seguro.

El personal de la cosecha califica esta zafra de "algo tormentosa" al faltar recursos claves para un parque de solo cuatro combinadas KTP-2 holguineras. De ese grupo, que asume la casi totalidad de la tarea del ingenio, el tiempo diario perdido por roturas equivale a tener activas, como promedio, dos máquinas.

"Hacía muchas campañas, apuntó el económico, que esta cooperativa no afrontaba situación tan precaria en el suministro de piezas de recambio según el volumen de la caña que se corte. A ello se suman otras razones agrícolas y organizativas que entorpecen el trabajo de los operarios.

Han sido una constante las fallas en el suministro y la calidad de las bombas hidráulicas y renglones como las cuchillas del picador fabricadas en Holguín para las 150 KTP-2. Otra de las ineficiencias que critican los cooperativistas es la poca durabilidad de las limas, también producidas en la oriental planta.

La CPA no utiliza este argumento a manera de justificación porque en áreas de secano (sin regadío) cumplirá el plan, aunque no con el rendimiento agrícola a que aspiraban.

El programa de desarrollo cañero que ejecuta la 17 de Mayo contempla la reposición anual de unas 300 hectáreas de las cepas deterioradas y de muy bajo rendimiento. En total, la CPA destina 1 800 hectáreas a la caña.

Renovar esa extensión necesita garantizar semillas para la conocida "siembra a tres trozos"; inversión que influye en el balance económico anual de la entidad, pero a mediano o largo plazo, si esos plantíos son bien atendidos, el promedio por hectárea continuará creciendo.

Así en la 17 de Mayo, que ha tributado para el central Comandante Manuel Fajardo —primer cumplidor en Mayabeque—, se libran dos zafras simultáneas: de la producción para el dulce, y la de la recuperación.

 

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