Romerías troveras

Michel Hernández

HOLGUÍN.— Un dato que tal vez defina el quehacer de una buena parte de los jóvenes creadores que participan en las Romerías de Mayo, es el interés por encontrar nuevos lenguajes creativos con los que tomarle el pulso al presente, y dotar de nuevos significados las obras de artistas devenidos en parte de la historia de la cultura cubana.

Eso explica que las Romerías sean también un extraordinario laboratorio para la experimentación y la innovación.

Un claro ejemplo de lo anterior es el evento de trovadores que cada año convoca a juglares de todo el país. En esta oportunidad el foro, que ha tomado prestado el nombre Te doy una canción, ha cobrado una dimensión especial.

En primer lugar porque trajo de vuelta el espacio teórico —algo vital para una iniciativa de esta naturaleza—, que acoge diversos temas como los aportes del Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC y el desempeño de los jóvenes bardos. En segundo, porque ha querido rendir honores a los 40 años de la fundación del Movimiento de la Nueva Trova, con conciertos y descargas en la Casa de la Trova y El Angelote.

Así, los seguidores de la canción de verbo inteligente pueden llegar hasta los conciertos de juglares de varias provincias del país como Alito Abad, Etién Fresquet, Audi Vargas, Irina González, Charli Aliaga, entre otros, quienes alternan en el escenario con lecturas de poesías, performances y presentaciones de libros. Precisamente en el apartado de literatura se espera con interés la puesta en circulación de los títulos Trovadores de la herejía, de Fidel Díaz y Bladimir Zamora y Trovadores, de Iván Soca.

La cita, que también reúne a invitados de México y Venezuela, comparte el programa con otros eventos de largo alcance como los espacios dedicados al rock and roll y a la cultura hip hop.

 

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