Francisco Formell Madariaga en el lugar que merece

Gabriela Menéndez

Dentro del patrimonio musical cubano, la obra de Francisco Formell Madariaga debe ocupar el lugar que merece por la diversidad de su catálogo como autor y la labor que desempeñó como director de bandas de concierto.

Familia Formell Cortina. De izquierda a derecha, Francisco Formell Madariaga, sus hijos Francisco y Juan, y su esposa María Cortina

Ello quedó confirmado durante una velada efectuada en el Museo Nacional de la Música, en la cual la musicóloga Nadia Reyes dictó la conferencia La obra creativa de Formell Madariaga.

La especialista, quien por largos años ha estudiado a este autor, destacó sus aportes a la música popular cubana: "Los elementos más significativos de nuestra identidad están presentes en sus guajiras, canciones y montunos, que forman parte de nuestro patrimonio".

Nacido en Santiago de Cuba en 1904, Formell Madariaga estudió flauta, piano, armonía y contrapunto y luego en La Habana formó parte del Grupo de Renovación Musical, liderado por José Ardévol.

En 1953 ganó el Premio en el Concurso de Composición dedicado al centenario de José Martí, con la obra sinfónica El Apóstol.

También en una etapa de su vida se dedicó al periodismo cultural y la crítica musical.

Formell Madariaga es el padre del compositor Juan Formell, fundador y director de Los Van Van.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir