Que
la UJC afronta problemas internos no es un secreto para nadie.
Identificarlos con lucidez descarnada es el primer paso. Sin miedo a
la verdad, porque la verdad siempre es revolucionaria. Las
deficiencias no desaparecen porque no hablemos de ellas, al
contrario, se intensifican.
La
organización dejó de ser "de vanguardia" cuando empezó a ser masiva.
Tiene que ser más riguroso el proceso de selección de los
militantes. De esto ya se habló en la Conferencia del Partido,
cuando se planteó elevar la edad de ingreso a la UJC a 16 años.
Pero no basta con seleccionar mejor. Deben eliminarse los
prejuicios hacia quienes decidan dejar de formar parte de la
organización.
Un comité de base no puede tener como único propósito reunirse
una vez al mes para discutir los temas que orientan, "desde arriba".
"La juventud tiene que crear —decía el Che—. Una juventud que no
crea es una anomalía."
Los militantes han perdido el sentido de pertenencia hacia su
organización. Muchos no conocen ni siquiera los estatutos y
reglamentos por los cuales se rigen. La UJC es otra víctima de la
burocratización, que desmotiva y mata las iniciativas. Nada más
lejos del socialismo. Nuestras organizaciones no pueden ser simples
"correas de transmisión", pues esto solo reproduce el
disciplinamiento jerárquico de la dominación capitalista.
Aunque parezca un trabalenguas: es imposible tener sentido de
pertenencia si uno no se siente parte, y para sentirse parte es
imprescindible participar. Respetar al otro, incluso al error del
otro, como recomienda el Premio Nacional de Ciencias Sociales
Fernando Martínez Heredia.
La Unión de Jóvenes Comunistas está para guiar, no para imponer.
Dejar hacer, primero; luego, y siempre, exigir, porque no hay nada
más autoritario que el paternalismo.
Que la UJC debe ser la vanguardia de la juventud cubana es una
obviedad. El reto está en cómo lograrlo. La respuesta debemos
hallarla entre todos. Sin olvidar jamás que fueron jóvenes quienes
hicieron la Revolución cubana, y a los jóvenes corresponde
continuarla.
Nuestra lucha será siempre por el socialismo, no por menos,
porque menos que eso no valdría la pena.