Camagüey.— Las primeras ejecuciones por penas de muerte contra el
movimiento conspirativo liderado por José Antonio Aponte, se
recordaron ayer en el sitio donde resultaron ejecutados ocho hombres
negros.
El parque Agramonte, antigua Plaza de Armas, fue la sede para la
evocación del hecho, ocurrido hace 200 años, y constituyó el prólogo
de la apertura del I Encuentro José Antonio Aponte in Memóriam, al
cual asisten delegados de La Habana, Matanzas, Ciego de Ávila,
Santiago de Cuba y Camagüey.
Aplicada el 29 de enero de 1812, la sentencia implicó a Calixto
Gutiérrez, Nicolás Montalbán, Fermín Ravelo, José Miguel González,
Ramón Recio, Pedro, Pablo y Manuel (sin apellidos en la
documentación investigada).
La máster Kezia Sabrina Henry expuso en la jornada inaugural del
evento un estudio acerca de la presencia de la referida conspiración
antiesclavista y separatista en territorio camagüeyano, donde tuvo
uno de sus principales focos en el país, hecho poco conocido y
divulgado.
Según el pesquisaje, en el área comenzaron la represión —incluido
el inicio de las penas capitales—, y las delaciones que culminaron
con el cese del movimiento, en 1812.
Aponte y otros involucrados también fueron sentenciados a muerte,
como parte de las acciones de las autoridades coloniales para anular
una corriente con raíces en La Habana, Remedios, Bayamo, Camagüey y
Holguín.