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Crisis política de Partido Republicano daría
reelección a Obama

WASHINGTON, 6 enero.— La crisis política que experimenta hoy el Partido Republicano de Estados Unidos podría convertirse en un factor decisivo para un segundo mandato del presidente Barack Obama, en las elecciones de noviembre próximo.

En los últimos años, tras del ascenso al poder del actual gobernante, el ala republicana tradicional perdió seguidores, lo cual propició el auge del movimiento ultraconservador denominado Tea Party.

Dicho movimiento devolvió la fe y energía a la membresía del partido y propició la victoria republicana en los comicios de 2010, lo cual ha frenado en el Congreso la agenda del mandatario.

En momentos que inician el largo proceso de las primarias, los republicanos carecen de un solo candidato de peso, capaz de aglutinar las nuevas fuerzas de los ultraconservadores con la línea tradicional, comentó el diario californiano La Opinión.

Recientemente, la congresista Michele Bachmann, representante del Tea Party, abandonó la campaña electoral dados los pobres resultados alcanzados en Iowa.

Aunque Mitt Romney ganó las primarias el 3 de enero y mantiene el favoritismo para imponerse en las de New Hampshire y Carolina del Sur, el 10 y 21 de este mes, respectivamente, carece de un fuerte apoyo de las bases del partido.

Ello se debe a que el sector republicano ha virado bruscamente a la derecha en los últimos años y desconfía del exgobernador de Massachussets debido a sus posiciones moderadas en el pasado, aseguró la publicación en una columna editorial.

Romney únicamente resulta favorito entre los líderes del partido quienes lo consideran el más capaz para vencer al mandatario.

Ello ubica a la fuerza política en un delicado momento de definición, entre su inclinación ideológica hacia el extremo conservadurismo o el pragmatismo que se requiere para recuperar la Casa Blanca, señaló el rotativo.

Expertos aseguran que sólo Romney tiene algo que ofrecer al sector predominante del electorado, el del centro, pero ello supondría el riesgo de desmovilizar al sector más extremista del partido, el mismo que ha reportado los últimos éxitos electorales.

Con los otros aspirantes colocados más a la derecha del espectro ideológico, se puede comprender cuán polarizado se encuentra el llamado partido rojo, el cual libra una guerra ideológica interna de la que todavía es difícil predecir en qué condiciones saldrá, estimó la fuente.

Analistas estiman que el jefe de Estado podría beneficiarse del radicalismo ideológico, pues si el candidato republicano ganador está tan a la derecha del espectro político ello podría asustar a moderados e indecisos que integran buena parte del electorado estadounidense.

Y ante esa circunstancia lo más probable es que terminen entregándole en bandeja de plata la reelección, pese a que para muchos es simplemente el mal menor frente a los republicanos, argumentan.

Si bien es cierto que Obama puede surgir como la alternativa electoral más moderada y centrista frente a la polarización de sus contrincantes republicanos, la desilusión acumulada en sus años de Gobierno hace que el resultado final dependa de quién resulte nominado como su opositor, concluyó el diario. (PL)

 

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