La capital colombiana vive hoy una crítica
situación, como consecuencia de las lluvias que mantienen inundados
populosos barrios y donde el paso de las horas acrecienta la
tragedia.
En el sector de Bosa, en el suroccidente de Bogotá,
el colapso del sistema de alcantarillado y el desbordamiento de las
aguas afectó a casi tres mil predios y muchas familias debieron ser
evacuadas.
También las populosas localidades de Kennedy y
Engativá se encuentran entre las más afectadas, según pudo constatar
Prensa Latina en un recorrido por esas zonas, donde cientos de
personas cargan como pueden las pertenencias que lograron rescatar
de las aguas.
En tanto, los organismos de socorro tratan de
auxiliar a aquellos que quedaron atrapados en pisos altos de
viviendas, dado que el río Bogotá vertió sus aguas sobre dichos
barrios del suroccidente de la capital, al tiempo que las lluvias no
cesan.
A su vez, la policía mantiene acordonada localidades
enteras, donde por increíble que parezca solo es posible desplazarse
en lancha, en una ciudad que descansa sobre una extensa planicie en
la Cordillera de los Andes a dos mil 600 metros sobre el nivel del
mar.
Las escenas son dramáticas en muchos lugares y los
olores por la acumulación de aguas negras comienzan a hacer
estragos, lo cual llevó al gobierno de la ciudad a pedir a los
bogotanos ahorrar el líquido para que no se sature aún más el
sistema de acueducto.
Al mismo tiempo la situación para muchas familias se
torna desesperante, al carecer de servicios básicos como
electricidad, agua potable, teléfono y alimentos.
Esto llevó a los damnificados a exigir del gobierno
más ayuda y sobre todo responsabilidad en la planificación urbana.
Muchos de los residentes de las zonas más afectadas
incluso protagonizaron varias protestas en determinados puntos de la
ciudad, a fin de reclamar atención por parte del gobierno y las
autoridades locales, ya que no han recibido ningún tipo de auxilio.
También se registra desabastecimiento de alimentos
en algunas zonas y por ende especulación en los precios.
Desde septiembre a la fecha el azote de las lluvias
en el país han ocasionado la muerte a cerca de 140 personas y
afectaciones a más de 500 mil, informó PL.