El secretario general de la Liga Árabe (LA), Nabil
El-Arabi, discutió hoy con autoridades iraquíes la situación en
Siria, país al que Bagdad mostró su apoyo negándose a acatar las
sanciones adoptadas por la organización regional.
El-Arabi llegó este jueves a Bagdad con el propósito
fundamental de debatir con el gobierno de Irak los preparativos de
la próxima cumbre ordinaria del ente panárabe, que debió aplazarse
en marzo pasado debido al estallido de revueltas en varios de los 22
países de esa comunidad.
Además de la reunión cimera fijada ahora para marzo
de 2012, el titular árabe habló, por separado, con el presidente
iraquí, Jalal Talabani, el primer ministro Nouri Al-Maliki, y el
canciller Hoshyar Zebari, quien lo recibió en el aeropuerto
internacional capitalino.
Un aspecto fundamental de sus conversaciones fue la
crisis que afecta a Siria, nación vecina de Irak suspendida por la
LA y amenazada con un paquete de sanciones económicas sin
precedentes en los más de 60 años de historia de la organización.
Fuentes del Ministerio iraquí de Relaciones
Exteriores indicaron que un tema de plática fue las medidas
punitivas contra Damasco, lo que círculos periodísticos locales
interpretaron como posibles presiones de El-Arabi para que Bagdad
modifique su postura.
Según el canal estatal Al-Iraqiya, el secretario
general de la Liga Árabe también platicó con el presidente del
Parlamento iraquí, Osama Al-Nujaifi, a quien expuso el mismo
criterio planteado a Al-Maliki sobre la necesidad de presionar al
gobierno de Bashar Al-Assad.
Antes de salir de El Cairo para iniciar su actual
gira por naciones árabes, el titular de la LA confirmó haber enviado
una carta al canciller sirio, Walid Al-Muallem, exponiéndole la
visión de la organización sobre el ultimátum y las condiciones
fijadas por su país.
El-Arabi también propuso al consejo ministerial
árabe que monitorea la crisis siria reunirse nuevamente para
estudiar las propuestas de Damasco a un protocolo para el envío de
observadores, y el encuentro tendrá lugar el próximo sábado en Doha,
la capital de Catar.
La visita de un día a Irak forma parte de un periplo
que también llevará al jefe de la LA a Catar y Kuwait, reportó
Prensa Latina.