Una red de trata de personas desarticulada aquí por
la Policía Nacional Civil envió a Jordania al menos a 21 mujeres y
un hombre guatemaltecos para explotación laboral, informa hoy la
prensa.
Dos ciudadanos de aquella nación del Oriente Medio y
dos de Guatemala fueron capturados por integrar ese grupo, el cual
ofrecía una buena paga a cambio de trabajo seguro.
Sin embargo, todo era distinto al llegar a su
destino, donde los engañados debían cumplir largas jornadas por
apenas cinco dólares y sufrían golpes y vejaciones de sus
empleadores, según el ministro de Gobernación, Carlos Menocal.
La Cancillería guatemalteca repatrió a los 22
ciudadanos rescatados en Jordania, una de las mujeres en estado de
gestación por haber sido violada.
Sus métodos son similares a los de quienes realizan
esas fechorías en cualquier lugar, pues ofrecen trabajo en buenas
condiciones y después convierten a los incautos en explotados.
Las autoridades de inteligencia de ambos países
efectuaron conjuntamente las investigaciones para desbaratar esta
red, de acuerdo con Menocal.
Aparentemente los reclutados viajaban a Ammán, con
visados de turismo, bajo la responsabilidad de un grupo evangélico,
el cual se supo es inexistente, reportó Prensa Latina.