Así, desmintió la noticia de su muerte a manos de las fuerzas
armadas. "Estoy viva —anunció. Son los canales internacionales de
televisión los que mienten".
Los diarios españoles El Mundo y La Vanguardia se habían hecho
eco del supuesto asesinato.
El primero reprodujo un cable de Reuters titulado: Zainab al
Hosni: decapitada, mutilada y despellejada en una cárcel siria.
"Una adolescente, cuyo cuerpo mutilado fue descubierto por
casualidad por su familia en un depósito de cadáveres, es la primera
mujer que muere en una cárcel siria, según ha denunciado Amnistía
Internacional (... ) Zainab al Hosni, de 18 años, natural de Homs,
fue decapitada, mutilada e incluso le arrancaron la piel del
cuerpo", aseguraba.
Según La Vanguardia: "Una adolescente siria, cuyo cuerpo mutilado
fue encontrado por su familia por casualidad cuando acudió a la
morgue a identificar el cadáver de su hermano, sería la primera
mujer en morir bajo custodia durante la ola de represión que se vive
en el país".
De acuerdo con Amnistía Internacional, Zainab había sido
secuestrada en medio de las manifestaciones que se produjeron en la
ciudad de Homs en el mes de julio. Sin embargo, la muchacha relató
su historia de manera diferente.
"Me escapé de mi casa a la de mis parientes, porque mis hermanos
me habían dado una gran paliza. Eso pasó cinco días antes del
Ramadán."
Su caso "es un claro ejemplo de cómo los medios occidentales
están utilizando de forma trivial y fabricada todo lo que aparece en
Al-Jazeera", comentó Bouthaina Shaaban, asesora del presidente
Bashar al Assad.
Thierry Meyssan, un periodista francés radicado en Siria, asegura
que la mayoría de las supuestas víctimas del gobierno de Al Assad
están vivas.
El especialista explicó a Rusia Today que el ambiente antisirio
se caldea a propósito y artificialmente y que varios medios árabes
manipulan la información sobre la situación en el país. Está
convencido de que se crea una imagen errónea de lo que de verdad
pasa en Siria, por lo que decidió realizar sus propias indagatorias.
Thierry asegura que el informe de la ONU no cuenta con datos
precisos y que la violencia que se registra en el país es generada
por grupos armados y no por las autoridades.
Así, pone en duda la cifra de los 3 500 civiles muertos
supuestamente a manos de las fuerzas del presidente sirio y demostró
que la mayoría de las personas incluidas en la lista están vivos, ya
que el documento fue hecho con base en la guía telefónica.
"Lo curioso es que cada día dan cifras de víctimas, pero nunca
mencionan nombres, nunca. Solo una vez, bajo presión de un gran
número de periodistas, dieron una lista de unas cien personas. Y
cuando se empezó a comprobar cómo murió cada una de ellas, la
primera persona de la lista ni siquiera estaba muerta, estaba viva y
se encontraba perfectamente", detalló.
Con tanta distorsión informativa, es difícil saber lo que
realmente está pasando en Siria. ¿Hay legítimas protestas del pueblo
contra Al Assad, o son incitadas desde el exterior? ¿Hay represión
por parte del Gobierno, o es solo una construcción mediática? No
tengo las respuestas, pero lo cierto es que debemos desconfiar de
algunas organizaciones y medios de comunicación que se atreven,
incluso, a "fabricar" muertos.