Las torrenciales lluvias registradas durante el fin de semana en
el occidente hondureño provocaron hasta este lunes múltiples
deslizamientos de tierra, que obstruyeron las carreteras y dejaron
al menos 16 aldeas incomunicadas.
Una veintena de familias de la zona tuvo que ser evacuada,
mientras otras permanecen en la zozobra ante el agrietamiento de las
laderas de los cerros y los estruendos continuos causados por los
aludes, reporta Prensa Latina.
El diario La Prensa adelantó que para el martes esperan la
llegada de un geólogo a la región, quien deberá determinar la falla
y el peligro que representa para los pobladores el municipio de
Corquín, Copán.
Este lunes persisten las precipitaciones de agua y las
autoridades evalúan otros posibles traslados de familias.
La orden para los alojados desde el sábado en los albergues
habilitados al efecto, en Copán, es no regresar a la zona mientras
no se determine el riesgo que corren sus viviendas.
Efectivos del Ejército, Policía, y Cuerpo de Bomberos, mantienen
acordonada el área en peligro.
El rotativo recordó la desaparición de dos comunidades en El
Suptal, por una situación similar, en 2008.