El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, admitió este
lunes un posible fracaso de los esfuerzos estadounidenses en el
Consejo de Seguridad de la ONU por sumar los votos necesarios para
bloquear la solicitud de un Estado palestino.
En declaraciones difundidas por Radio Israel, Netanyahu se mostró
confiado en que Estados Unidos hará valer su derecho de veto para
impedir se reconozca a Palestina como el Estado miembro 194 de la
organización mundial, reporta Prensa Latina.
Sin embargo, señaló no estar seguro de que Tel Aviv y Washington
sean capaces de conseguir los apoyos suficientes contra la petición
palestina, a fin de bloquear sea sometida a votación en el Consejo
de Seguridad, que este lunes comenzó a analizar dicho trámite.
De acuerdo con las normas de la ONU, se necesitan como mínimo
nueve de los 15 votos posibles en el Consejo de Seguridad y ningún
veto de los cinco miembros permanentes para que pase la moción en
ese órgano, el cual sanciona todas las demandas de membresía.
Pero en el caso previsible de veto estadounidense, el respaldo de
nueve Estados del Consejo obligaría a remitir la solicitud palestina
a la Asamblea General, donde sería aprobada por abrumadora mayoría,
comentaron expertos diplomáticos.
El canciller palestino, Riad Al-Malki, declaró ayer a la radio
Voz de Palestina que su gobierno trabaja intensamente para obtener
el apoyo de Nigeria, Gabón y Bosnia-Herzegovina, miembros no
permanentes del mencionado órgano que estaban indecisos sobre avalar
la iniciativa.
Netanyahu, por su lado, también repitió su invitación al
presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmoud Abbas,
para reanudar el diálogo de paz directo, pero descartó ceder al
reclamo de frenar las construcciones en los asentamientos de
Cisjordania y Jerusalén Este.
Soy un líder israelí que puede traer la paz. Espero que Abu Mazen
(Mahmoud Abbas) entienda que ahora es su oportunidad. No puedo hacer
la paz con una sola mano, declaró el primer ministro al compararse
mucho más flexible que Yitzhak Rabin, uno de sus predecesores.
Aunque insistió en que palestinos e israelíes deben hablar
honestamente, el político sionista desestimó incluir en eventuales
conversaciones temas del denominado estatuto final como refugiados,
fronteras, Jerusalén Este como capital y otros.
El presidente Abbas, entretanto, habló ayer a una multitud que lo
aclamó en Ramalah y remarcó que no habrá nuevas pláticas sin un cese
completo de las edificaciones en las colonias israelíes, desechando
así un ultimátum de Rusia, Estados Unidos, la ONU y la Unión
Europea.
Los integrantes del llamado Cuarteto Internacional para Medio
Oriente suscribieron el discurso de Netanyahu y urgieron a las
partes a hablar sin precondiciones en el plazo de un mes, pero
omitieron el controversial tema de las colonias judías en los
territorios ocupados.