La hambruna, provocada por una dilatada sequía y su secuela de
malnutrición, amenaza ahora a Uganda y otros países del Cuerno
Africano, sobre todo Somalia, afirman expertos de la ONU.
Uganda "puede ser el próximo país afectado por una situación
alarmante de malnutrición causada por la sequía", dijo una portavoz
de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO).
El pasado 20 de junio, la ONU declaró la emergencia por hambruna
en las regiones meridionales somalíes de Bakool y Baja Shabelle, por
la mayor sequía de las últimas seis décadas y que según esa agencia
alcanza a 12 millones de personas.
Kenya, Etiopía y Djibuti están también entre los más dañados por
la falta de precipitaciones provocadas por el cambio climático y el
fenómeno La Niña, con un impacto negativo dado el bajo desarrollo de
la región.
Otro factor son las luchas tribales por el acceso a los escasos
recursos, junto al desmedido aumento de los precios de los alimentos
en el mercado mundial que genera la actual catástrofe humana en el
Cuerno Africano, apuntó Prensa Latina.
En Somalia ocurren 7,4 muertes diarias por cada 10 mil personas,
siete veces más del índice aceptado para declarar el estado de
emergencia, según el Alto Comisionado para los Refugiados (Acnur).
La Oficina de Asuntos Humanitarios de la ONU (OCHA) precisó que
las ofertas de los donantes son insuficientes para cubrir las
necesidades de asistencia de los 12 millones de damnificados en
cinco países.
Esa cifra tiende a aumentar a medida que se extiende la sequía,
la cual según expertos puede demorar dos meses más.