Agentes antidisturbios españoles desalojaron hoy al último grupo
del denominado movimiento social de indignados en el Paseo del Prado
y en la Puerta del Sol, en medio de un aparatoso despliegue
policial.
La policía madrileña acordonó la plaza al amanecer de este
martes, donde acampaban desde mayo pasado miembros del 15-M, como se
dieron a conocer a través de las redes sociales por Internet, para
rechazar el sistema político y económico imperante y proponer un
nuevo modelo para el país.
El desalojo fue rápido y sin incidentes, aunque hubo amagos de
resistencia pacífica entre los desalojados, según contaron testigos.
Tampoco se registraron detenciones, pero la policía identificó a los
últimos indignados que acampaban desde la retirada en junio de buena
parte de los manifestantes.
Algunos integrantes del movimiento social que se extendió por
toda España hasta el propio corazón de la nación- escribieron en
Twitter que el amplio despliegue policial impidió una concentración
para evitar la expulsión.
En varios mensajes electrónicos los indignados dejaron constancia
del valor de las ideas que acompañan a ese movimiento: Podrán
desalojar Sol y el Prado, pero detrás hay ideas. Podrán desalojar
acampadas, pero no podrán desalojar nuestras conciencias. No
pararemos, advirtieron los integrantes del 15- M.
El portavoz de Izquierda Unida en el Congreso español, Gaspar
Llamazares, dijo en su cuenta de Twitter que el gobierno desaloja a
los indignados para ocultar el conflicto social a las visitas. Las
causas y el movimiento continúan, afirmó el diputado.
Tras la convocatoria de una reunión este martes, representantes
del 15-M anunciaron que implantarán un nuevo punto de información en
Madrid, como plataforma de convocatoria social, apuntó Prensa
Latina.
Una de las más grandes demostraciones de los inconformes se
desarrolló bajo el nombre de Marcha Popular Indignada", la cual
recorrió distintas regiones de España y culminó con una
concentración en Madrid el 24 de julio último.
La policía municipal aseguró que el dispositivo permanecerá
activado todo el día en el centro de la capital española para evitar
que los indignados regresen a la Puerta del Sol o en previsión de
nuevas protestas en apoyo al movimiento.