Mitologías

ROLANDO PÉREZ BETANCOURT
rolando.pb@granma.cip.cu

Zeus, Júpiter, Minerva, Apolo, los dioses dialogando en el monte Olimpo, la mitología grecolatina sobre la que se sustentó buena parte de la cultura occidental, sigue cediendo terreno ante la fuerza imparable de un cine comercial encargado de tejer leyendas más rentables.

Los textos modernos de los poemas homéricos llegaron hasta nosotros mediante manuscritos medievales y renacentistas, que a su vez eran copias de antiguos documentos de los que nadie puede dar fe.

Las nuevas mitologías cinematográficas, instaladas en el imaginario de millones de espectadores, se difunden en poco tiempo gracias al poder dominante de las pantallas de todo tipo, desde los cines hasta el minúsculo rectángulo electrónico, propiciador de los juegos infantiles más increíbles.

Saqueado el caudal homérico desde el inicio del cinematógrafo, los héroes de antaño flaquearon ante los titanes de singulares vestimentas que fueron cobrando vida, primero en el cómic, y más tarde en el cine (en los últimos tiempos, sin embargo, se observa una vuelta a Homero en lo que respecta a dotar de ciertas debilidades a los héroes modernos, de manera que el lector-espectador se sienta identificado con los personajes que vuelan o, por mucho, superan a Aquiles en los combates cuerpo a cuerpo).

Sería una rareza que alguien enumerara "de carretilla" ––como se decía antes–– las proezas de Zeus o su árbol genealógico.

No sucede lo mismo en aquellos lugares donde Superman, con solo algo más de 70 años de creado como cómic, u otros personajes por el estilo, son una constante gráfica o en imágenes en movimiento.

Ya en lo años 50 del pasado siglo aprendí, siendo un niño, y nunca lo he olvidado, que la otra personalidad del hombre de hierro es el periodista con espejuelos Clark Kent, que su casi novia se llama Luisa Lane y que al Super sus padres le escogieron como país adoptivo Estados Unidos, por considerarlo "el más justo, democrático y equilibrado del planeta Tierra".

Eso y más, leyendo solo "muñequitos".

Muchos filmes y series televisivas después dados a conocer en buena parte del mundo como si fuera una carrera de relevo dirigida por productores interesados en enriquecer la memoria de los que pagan por ver, hacen que millones de personas sean capaces de pasar exitosamente un examen acerca de la "mitología" más detallada que envuelve al buenazo volador.

En estos momentos, al calor de un nuevo filme sobre Superman que con actores de lujo se prepara, no faltan noticias como estas sucediéndose en las páginas de espectáculos: Kevin Costner dará vida al padre adoptivo de Superman en la Tierra y Russell Crowe se convertirá en Jor-El, el padre biológico.

La propaganda juega con el conocimiento de los espectadores para ir informando de "lo último" en cuanto a la incorporación de actores a un proyecto millonario, lo más reciente, el fichaje de la madurita Julia Ordmon para que interprete a Lara Lor-Van, la madre biológica del héroe, con lo que el nuevo Superman ––se informa–– ¡ya tiene su familia completa!

Páginas de espectáculos en las que también se habla a diario de otras mitologías modernas en proceso de filmación por parte de la industria estadounidense, como son el tercer Batman de Christopher Nolan, o El Capitán América, el más comprometido ideológicamente con el sistema de todos los habitantes de ese Olimpo que, sin necesidad de ningún Homero para que les cante, se levanta en las colinas de Hollywood.

 

| Portada  | Nacionales | Internacionales | Cultura | Deportes | Cuba en el mundo |
| Comentarios | Opinión Gráfica | Ciencia y Tecnología | Consulta Médica | Cartas| Especiales |

SubirSubir