Materiales de la construcción

Para producir con estabilidad

Livia Rodríguez Delis
livia@granma.cip.cu

Para que el Ministerio de la Construcción (MICONS) se concentre en echar a andar el desarrollo de los diversos sectores del país, debe tener garantizada una producción estable de materiales que posibilite la marcha de obras y proyectos, sin el riesgo de que se paralicen o retrasen por la falta de suministros.

Foto: Ricardo López HeviaGran parte de las inversiones de la industria de materiales están destinadas a mantener la explotación de los equipos de las canteras.

Sin embargo, posee una industria con equipos de más de 30 años de explotación y líneas de producción obsoletas, a lo que debe sumarse la carencia de piezas de recambio.

Esas realidades, junto a superficiales estudios de factibilidad y la falta de integralidad al emprender una inversión, tuvieron un reflejo negativo en el desempeño productivo de la entidad.

Con el fin de detener el decrecimiento de la capacidad de las maquinarias, el MICONS emprende un proceso inversionista en la industria encaminado a garantizar un mayor aprovechamiento de su rendimiento tecnológico y lograr respuestas a las demandas, tanto en su rama productiva como en la petroquímica, el níquel o el polo turístico.

Esta estrategia, contenida en un proyecto de cinco años en ejecución, pretende hacerse efectiva mediante un programa ordenado de mantenimiento, la sustitución de piezas con desgaste utilitario y la salida por reposición de máquinas que ya tienen su vida útil vencida y no hay una vía factible para su recuperación, explicó a Granma Manuel Piñero, director de Mantenimiento y Tecnología del Grupo Empresarial Industrial de la Construcción.

El directivo indicó que por concepto de reparaciones tecnológicas, el volumen de inversiones se ha concentrado, fundamentalmente, en la actividad de producción de áridos, o sea, la piedra y la arena.

"Como es lógico, el mundo ha ido perfeccionando su tecnología y el país ha tratado de desarrollarse a pesar de las complejas condiciones económicas. Hemos simplificado el proceso, redujimos de tres a dos los molinos capaces de disminuir el tamaño de las piedras a fracciones ideales para nuestros procesos de producción", apuntó.

El programa posibilita un ahorro de los portadores energéticos. Del 2005 al 2006 la industria tenía un índice de consumo de 9,54 kW por metro cúbico de árido directo de la molienda y hoy logra 5,17. Asimismo, el trasiego de materiales se ha descomplejizado pues se hace con menos transportadores y equipos.

En esa actividad del árido, en la parte de los equipos no tecnológicos que integran el flujo productivo desde la excavación, el acarreo del material, su carga y el traslado hacia el molino, hay maquinarias castigadas por el paso del tiempo que deben ser repuestas; y hacia allí también va dirigida la atención, enfatizó.

Conjuntamente, continúan la búsqueda de nuevos frentes que brinden materias primas de calidad superior.

Actualmente —advirtió Piñero—, algunas canteras presentan contaminación de nuestras arcillas, por lo que estamos evaluando nuevas perspectivas para el acondicionamiento de yacimientos de arena natural, arcilla y otros insumos para el sector industrial.

"Se trabaja para activar los dos combinados de cerámica roja que se encuentran paralizados desde los azotes de los huracanes en el 2008: ya se encuentran avanzadas las labores de remodelación del combinado de San Cristóbal, en la provincia de Artemisa, las cuales culminarán en el mes de diciembre próximo, y el ubicado en Managua debe terminar su reparación en mayo del 2012 por trabajos adicionales que deben ser ejecutados en su estructura".

Con un plan de mantenimiento anual, apoyado por la iniciativa de los trabajadores, el Grupo lleva a cabo una política para impedir que las maquinarias pierdan sus parámetros técnicos. La reciente reparación de la fábrica de baldosas de Artemisa es una muestra de los frutos que pueden dar la unión de la modernización con las ideas que surjan de los colectivos comprometidos con su producción.

"No todo tiene que solucionarse con inversiones. Con estabilidad de capital de trabajo y una programada estrategia de mantenimiento los resultados pueden ser promisorios. El cumplimiento de los planes productivos al cierre del primer cuatrimestre del año lo avalan".

 

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