El Ballet Nacional de Cuba (BNC), y su directora general Alicia
Alonso, fueron recibidos Washington con una oleada de aplausos, en
su debut en el Kennedy Center donde presentaron su espectáculo La
magia de la danza.
Tras una ausencia de ocho años, la compañía regresó a Estados
Unidos en una gira que incluirá Nueva York y California, envuelta en
los aires renovadoras de generaciones noveles de bailarines que dan
continuidad a la herencia artística de la escuela cubana, reporta
Prensa Latina.
Con La magia de la danza, el público pudo disfrutar de un
acercamiento a momentos coreográficos descollantes del siglo XIX a
partir de fragmentos de grandes clásicos como Giselle, El lago de
los cisnes, Cascanueces y Coppelia, entre otros.
Alonso recibió una ovación de cuatro minutos, al subir al
escenario, al término de la gala. Su recuerdo se mantiene vivo en un
país donde completó su formación incorporando la riqueza de un
momento de eclosión de este arte al que imprimió su sangre latina y
su huella personal.
La asesora artística del Ballet del Kennedy Center, Suzanne
Farrel, la calificó de inspiración adorable. Por escrito, ha volcado
sus remembranzas de aquella noche memorable de Cincinatti, en 1955,
cuando Alonso le transmitió sus experiencias y destalles de estilo
de Giselle.
Los espectadores que acudieron al Kennedy Center, de diverso
matiz, disfrutaron el programa caracterizado por un alto nivel. Al
final de la función, el Jefe de la Oficina de Intereses de Cuba en
Estados Unidos, Jorge Bolaños, se reunió con el elenco de la isla.
El BNC ofrecerá otra cuatro funciones en Washington y luego
partirá a Nueva York para cerrar su itinerario en Los Angeles.