La Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) patrocinó la
monumental empresa, a partir de la experiencia acumulada durante la
realización, durante la última década de los 90, del Diccionario
de Música y Músicos Hispanoamericanos, cuyo gestor, el
doctor Emilio Casares, del Instituto Complutense de Ciencias
Musicales, asumió también la planeación del nuevo proyecto.
Pero para llevarlo a vías de hecho fue convocada obviamente gente
de cine. En España, los especialistas Eduardo Rodríguez Merchán y
Carlos Heredero. En Portugal, Joao Bernardo da Costa, quien
lamentablemente no pudo ver el fruto de la obra, pues falleció el
año pasado. Para coordinar el trabajo en América Latina, incluyendo
a Brasil, un cubano, Iván Giroud, reconocido por sus extraordinarias
dotes como organizador y promotor de eventos, con más de una década
como director ejecutivo del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano
de La Habana, tarea en la que destacó por su eficiencia, responsable
de la programación del Instituto Buñuel en Madrid y en la actualidad
asesor de la Presidencia del ICAIC.
El resultado, como alguien dijo valiéndose de una metáfora, es
sencillamente faraónico: ocho volúmenes de voces biográficas y
temáticas y dos con reseñas de películas de todo tipo, con más de
900 páginas cada uno y 5 000 documentos gráficos; 16 000 entradas, y
el aporte de 400 críticos, historiadores y promotores de 22 países.
"Todo diccionario es una historia social. También es un viaje.
Sumergirse en un diccionario es como ir de exploración, si sabes lo
que buscas lo puedes encontrar siguiendo el mapa. Pero el contenido
del cofre alberga sorpresas. Ese es el encanto de un diccionario",
comentó a los medios el ci-neasta Manuel Gutiérrez Aragón, actual
director del Instituto Buñuel.
"Creo que el cine y los amantes del cine se lo merecían", declaró
a Granma Iván Giroud. "Una obra de tal naturaleza no es ni
puede ser definitiva. Habrá quienes adviertan lagunas e
insuficiencias, pero doy fe del rigor científico, de la
meticulosidad y de la seriedad de los colaboradores. Sin lugar a
dudas, un esfuerzo de semejante magnitud dejará una huella".