NACIONES UNIDAS, 3 mayo.— El abierto respaldo del titular de la
ONU, Ban Ki-moon, a la operación militar de Estados Unidos contra
Osama Bin Laden comenzó a despertar aquí una corriente crítica hasta
ahora sin una réplica concreta.
El tema salió a relucir este martes durante el encuentro diario
del vocero oficial de Naciones Unidas, Martin Nesirky, con los
corresponsales acreditados en la sede de la organización mundial en
Nueva Cork, refiere PL.
Las preguntas sobre el fuerte apoyo del titular de la ONU a la
acción norteamericana en Paquistán apuntaron a que puede tratarse de
un caso de posible violación de la soberanía de ese país, de una
ejecución extrajudicial o del axioma el fin justifica los medios.
Fue un acontecimiento en el cual las fuerzas especiales de
Estados Unidos asesinaron a una persona, apuntó una periodista al
indagar si el secretario general tiene la responsabilidad de cuidar
el imperio de la ley en todos los casos, aún si se trata de alguien
como Bin Laden.
En declaraciones ayer a la prensa, Ban Ki-moon dijo sentirse
aliviado porque se hizo justicia con la muerte del líder de la
organización terrorista Al-Qaeda.
Al respecto, otro corresponsal preguntó si tal afirmación puede
interpretarse como un estímulo a la ley de la jungla.
Ante esas interrogantes, el vocero oficial de la ONU se limitó a
apuntar que en sus declaraciones Ban Ki-moon trató de subrayar la
importancia de ese acontecimiento para la lucha contra el
terrorismo.
Este lunes, en Ginebra, la Alta Comisionada de la ONU para los
Derechos Humanos, Navi Pillay, pidió a Washington que ofrezca
detalles de la acción en que murió Bin Laden, porque las operaciones
antiterroristas también tienen que respetar la ley internacional.
No obstante, indicó que se trató de la muerte del responsable de
crímenes contra la humanidad y autor confeso de los más abominables
actos de terrorismo, incluido el ataque contra las Torres Gemelas de
Nueva York en septiembre de 2001.
Fue una operación compleja y sería beneficioso conocer los hechos
precisos que rodearon la muerte de Bin Laden, dijo Pillay al
insistir en la necesidad de respetar la ley internacional, incluso
en la lucha contra el terrorismo.