La película Abel, del realizador mexicano Diego Luna, podría ser
una de las favoritas para los Premios Ariel que cada año entrega la
Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de México.
Producida con el apoyo de la sección de cine del Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes (Conaculta), el gobierno de
Aguascalientes y el actor John Malkovich, la cinta está nominada en
seis categorías, entre ellas la de Mejor Película y Director,
reporta Prensa Latina.
El filme, que también opta por los premios a la Mejor Actriz,
Actuación Revelación, Guión Original y Edición, narra el súbito
cambio de un niño quien, ante los problemas de sus progenitores, se
convierte en el hombre de la casa.
Cual si fuese un capitán de barco, Abel comienza a dirigir hasta
el mínimo aspecto de su casa tras la hospitalización del padre,
desde la limpieza, la economía, los ratos de ocio, hasta los
horarios de trabajo y estudio, tanto de su madre, su hermana
adolescente y su hermano pequeño, indica la sinopsis.
Según algunos especialistas, la historia que cuenta la película
bien podría considerarse autobiográfica de su director, pues en
numerosas entrevistas él ha confesado su vinculación con el
personaje principal.
De acuerdo con un reporte de Conaculta, el diseño de producción
fue realizado por Brigitte Broch, quien cuenta con un Oscar y ha
trabajado en filmes como Amores Perros y Mouline Rouge; en tanto
Augusto Mendoza tuvo a su cargo la redacción del guión, que contiene
algunas ideas del propio director.
El texto precisa que la fotografía es otro de los ingredientes
esenciales de Abel, trabajo que le valió al joven fotógrafo Patrick
Murguía el premio en el Festival de Cine de Bucarest en esta
categoría.
Entre los reconocimientos que ya atesora esta cinta mexicana
sobresalen una mención de la International Film and Arts Association,
y dos galardones en la sección Horizontes Latinos y Euskatel de la
Juventud, en el Festival de San Sebastián.
Los premios Ariel serán entregados el próximo 7 de mayo, en cuyo
certamen aparece nominado el filme cubano José Mártí: el ojo del
Canario, de Fernando Pérez, para alzarse con el trofeo en la
categoría de mejor película iberoamericana.