Sábato, compromiso con la escritura y la justicia

BUENOS AIRES.— Cubierto de aplausos, en una jornada como extraída de las zonas más lúgubres de algunas de sus novelas, se fueron los restos de Ernesto Sábato, fallecido el sábado a los 99 años, de su barrio de la provincia Buenos Aires, Santos Lugares.

Este argentino universal había merecido el Premio Cervantes en 1984. Tres novelas suyas resultan imprescindibles en el panorama de la literatura latinoamericana del siglo XX: El túnel, Sobre héroes y tumbas y Abbadón el exterminador.

Fue una personalidad universal, por la calidad de su obra literaria y por su compromiso con la humanidad. El prólogo del informe final, el Nunca Más, que en su calidad de presidente de la comisión que investigó los crímenes de la última dictadura argentina, redactó de puño y letra, se levanta como una columna de advertencia insoslayable frente a las atrocidades que se cometen en este mundo.

 

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