Recurso natural desaprovechado

Insuficiente producción de humus de lombriz

Juan Varela Pérez
juan.pvp@granma.cip.cu

La lombricultura es la biotecnología más rápida en la formación de humus y hoy es utilizada en el rescate de suelos de bajo rendimiento, pero su explotación resulta aún insuficiente en la agricultura.

Plantaciones de cientos de cooperativas, granjas y productores individuales dan fe de la positiva influencia del humus de lombriz y de las propiedades químicas, físicas y biológicas que incorpora.

Foto: Alberto BorregoGradualmente, los cooperativistas ganan experiencia en la lombricultura.

Tal aplicación sustituye abono importado, eleva la productividad y cuida el medio ambiente de la grave contaminación generada por el uso excesivo de sustancias químicas.

La lombricultura permite, mediante la acción combinada de lombrices y microorganismos, aprovechar y transformar residuos orgánicos, derivados de las actividades agrícolas, pecuarias, agroindustriales y urbanas, obteniéndose dos productos a bajo costo de alta calidad y demanda: el humus y las proteínas.

Expertos en el tema aseguran que las lombrices de tierra, sobre todo la especie Eisenia fetida convierten en humus el 60% del alimento que consume.

Con el desarrollo de la agricultura urbana y la suburbana, esta producción se jerarquiza.

A casi dos años de haber comprendido que el humus de lombriz es un abono económico al alcance de todos, en la Cooperativa de Producción Agropecuaria 26 de Julio, de Nueva Paz, se lamentan de no haberlo utilizado antes. Juan Sánchez, su presidente, destaca la influencia que ejerce este recurso natural en la salud de las plantas.

El sector cooperativo y campesino produjo en el 2009 unas 100 000 toneladas de humus de lombriz, volumen que debe incrementarse al terminar este año. Los propios dirigentes de la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP) consideran, en cambio, que falta mucho para generalizarlo.

El asunto no radica solo en el número de unidades que lo emplean, sino en crear la base organizativa y técnica para que cada día sean más los plantíos beneficiados.

La doctora e investigadora Elizabeth Peña Turruellas, afirma que la velocidad en la formación del humus y su calidad dependen del material de origen, del proceso y grado de descomposición de los residuos y la influencia del medio.

Esta debe ser vista como una alternativa a dos grandes problemas enfrentados hoy por la humanidad: la contaminación ambiental y las demandas nutricionales.

La directora del Instituto de Investigaciones Hortícolas Liliana Dimitrova aclara que la adición de residuos o abonos orgánicos de manera inadecuada puede reducir la productividad de los cultivos.

La materia orgánica como fuente transportadora de nutrientes inorgánicos, ejerce una provechosa función nutricional en el desarrollo de la planta y estabiliza la estructura del suelo.

Para la elaboración de abono orgánico, ya sea por un proceso de compostaje o de lombricultura, se utilizan fuentes orgánicas biodegradables como los residuos provenientes de las producciones agrícolas y pecuarias, de la actividad forestal, del proceso agroindustrial y de la basura doméstica. El compost humificado o curado es rico en nutrientes que al asimilarse por las raíces, actúa como fertilizante.

Hace años que el Instituto de Investigaciones Fundamentales en la Agricultura Tropical (INIFAT), junto a otros organismos e instituciones científicas, contribuye a los avances que muestra el subprograma de abonos orgánicos de la Agricultura Urbana.

El INIFAT creó un Centro de Abonos Orgánicos encargado de establecer las bases metodológicas y organizativas para acopiar y procesar las diferentes fuentes de materia orgánica y la eficiente distribución del abono.

Este programa sentó las bases para la creación de una red nacional de centros encargados de introducir y ajustar las tecnologías para el compost y el humus de lombriz.

Anualmente esas unidades cubren parte de la demanda necesaria para fertilizar sistemas de producción en organopónicos, huertos intensivos, parcelas y patios.

Los estudiosos del tema, cubanos y de otras latitudes, impulsan hoy las investigaciones, profundizan en métodos que contrarresten la contaminación ambiental, buscan alternativas nutricionales y evalúan la calidad del humus de lombriz. Una expresión científica ilustra sus valoraciones: No toda materia orgánica es humus, pero todo humus es materia orgánica.

 

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