Cambios en la tributación del trabajador por cuenta propia

Las actuales readecuaciones al sistema tributario cubano, para el caso de los trabajadores por cuenta propia, han generado múltiples dudas y expectativas, ya sea entre quienes integran el sector, o entre aquellos que, tras la ampliación y flexibilización del ejercicio de estas actividades, pretenden incluirse.

Al oír hablar de varios tipos de impuestos o de la contribución, algunos piensan que se trata de una simple adición de tributos a los que ya pagaban, sin acompañamiento de otras consideraciones.

Para aclarar que los citados reajustes amplían y perfeccionan el régimen de tributación, y persiguen como objetivo máximo una redistribución social de los ingresos más equitativa y acorde a las necesidades de nuestra economía, funcionarios del Ministerio de Finanzas y Precios realizan un primer acercamiento al tema en las páginas de Granma.

Meisi Bolaños Weiss, viceministra de Finanzas y Precios, y Vladimir Regueiro Ale, vicejefe de la ONAT

Foto: Otmaro RodríguezLos estados, para llevar a cabo sus programas de gastos sociales, entre los que se encuentran la educación, la salud, el medioambiente, la defensa, entre otros, requieren de recursos financieros que principalmente obtienen a través de los tributos, los que se sustentan en el deber solidario de todos los ciudadanos de contribuir, en correspondencia con la capacidad económica de cada cual, en función de garantizar la redistribución de los ingresos.

El resultado de dividir los aportes que por concepto de tributos realizan las personas y las entidades, entre sus respectivos ingresos, es conocido como carga o presión tributaria. Este indicador se utiliza para cuantificar la capacidad del Estado de captar recursos monetarios de los sectores productivos y de servicios.

La carga tributaria puede ser medida para un individuo, entidad o sector de la economía, como es el caso de las actividades que se ejercen por cuenta propia.

Un análisis a la tributación de los trabajadores por cuenta propia en los últimos años, puso de manifiesto la necesidad de ampliarla y perfeccionarla, máxime cuando las adecuaciones a la política de empleo en el país potencian este sector como alternativa de trabajo, reglamentando la aplicación del pago de los impuestos establecidos en la Ley Tributaria y el aporte en correspondencia con los ingresos que generan las actividades que realizan estos trabajadores; además de regular el pago de la Contribución al entrar en vigor un Régimen especial de Seguridad Social para los trabajadores por cuenta propia y una simplificación en el pago de los impuestos en actividades menos complejas.

El nuevo régimen de tributación para el trabajo por cuenta propia no es una simple suma de impuestos, sino un ajuste en la implementación de los mismos para determinar una carga tributaria en correspondencia con las actuales condiciones económicas.

Para ello se tuvieron en cuenta las características de las diversas actividades a ejercer, y se distribuye la carga tributaria entre los tres impuestos y la Contribución a la Seguridad Social, que se enuncian más adelante. Esta carga tributaria antes se concentraba en el Impuesto sobre los Ingresos Personales, como único tributo que se exigió a los trabajadores por cuenta propia.

IMPUESTOS Y CONTRIBUCIÓN

El Ministerio de Finanzas y Precios (MFP), a partir de la Ley Tributaria del año 1994, dictó la Resolución No. 286, de fecha 7 de octubre de 2010, que dispone para este sector el pago de los siguientes tributos:

-Impuestos sobre las Ventas o los Servicios.

-Impuesto por la Utilización de la Fuerza de Trabajo.

-Impuesto sobre los Ingresos Personales.

-Contribución a la Seguridad Social.

Si bien la incorporación al régimen de Seguridad Social es obligatoria, excepto cuando el trabajador por cuenta propia ya es beneficiario de la Seguridad Social o mantiene vínculo laboral con alguna entidad, el pago de la contribución es un beneficio que a futuro recibe él mismo, a través de las pensiones ante la vejez, la invalidez total, en caso de muerte a su familia, así como la protección monetaria a la trabajadora en ocasión de la maternidad.

Fotos: Ismael Batista y Yander Zamora

Fotos: Ismael Batista y Yander Zamora

En el nuevo régimen tributario diseñado para el trabajo por cuenta propia, la carga tributaria se comportará como promedio entre un 25% y un 35%.

El trabajador por cuenta propia, salvo los casos que se establecen en el Decreto Ley No.278, selecciona la base de contribución por la que pagará la misma aplicando el 25%, y recibirá una pensión de aproximadamente el 60% de dicha base.

Esta contribución se determina mensualmente, pero su pago en las oficinas bancarias se realiza trimestralmente.

Por ejemplo, si selecciona la base de contribución de 350 pesos, contribuirá con 87,50 pesos cada mes; y la pensión estará en el entorno de los 210 pesos mensuales.

A partir del ejemplo anterior, el contribuyente al tramitar su jubilación, habrá aportado durante 30 años un monto total de 31 500 pesos. Tomando en consideración la esperanza de vida de la población cubana, como mínimo, será pensionado durante 15 años, percibiendo en este periodo 37 800 pesos. O sea, el trabajador por cuenta propia recibe más de lo que aporta.

RÉGIMEN SIMPLIFICADO

Como parte del nuevo régimen tributario se establece para 91 actividades de menor complejidad, un Régimen Simplificado, consistente en el pago mensual de los impuestos sobre las ventas o los servicios y los ingresos personales, a través de una cuota que los consolida. La Contribución a la Seguridad Social se aportará de forma independiente.

En este régimen de tributación, además de simplificarse la forma de pago, los contribuyentes están liberados de llevar contabilidad y de presentar Declaración Jurada anual para el pago del Impuesto sobre los Ingresos Personales.

La vinculación al Régimen Simplificado está condicionada al cumplimiento de dos requisitos: que solo se ejerza una actividad y que no se contrate personal.

Las cuotas consolidadas se establecen por cada actividad y con carácter mínimo; pueden ser incrementadas por los consejos de la Administración municipal, en atención al comportamiento de la actividad en un territorio, o en contribuyentes específicos.

En el 45% de estas actividades las cuotas consolidadas mínimas no exceden los 40 pesos mensuales, y en un 41% dichas cuotas oscilan entre 45 y 80 pesos.

Por ejemplo, un reparador de espejuelos que obtenga 400 pesos mensuales, pagará una cuota consolidada mínima por mes de 30 pesos, que representa el 7,5% de dichos ingresos. Si estuviera afiliado al régimen especial de Seguridad Social, pagará una contribución, cuya cuantía mínima es de 87,50 pesos mensuales, que representa el 22,0% de estos ingresos, determinando en conjunto una carga tributaria del 29,5%.

RÉGIMEN GENERAL

También se estableció un régimen general de tributación para aquellas actividades más complejas o que generan ingresos mayores. En este, los contribuyentes pagan mensualmente los Impuestos sobre las Ventas o los Servicios, según corresponda, aplicando un 10% a los ingresos del mes vencido; así como los pagos anticipados a cuenta del Impuesto sobre los Ingresos Personales, cuyas cuotas mínimas se establecen en la mencionada Resolución 286/2010 del MFP. Estas últimas también pueden ser incrementadas por los consejos de la Administración municipal.

En los casos en que empleen personal para ejercer la actividad, pagarán trimestralmente el Impuesto por la Utilización de la Fuerza de Trabajo, que se calcula aplicando el 25% al total de las remuneraciones pagadas, considerándose como remuneración mínima mensual por trabajador contratado el salario medio de la provincia, incrementado en un 50%. Este impuesto irá aumentando a partir de que se contraten más trabajadores.

Cuando se contraten más de diez trabajadores y hasta 15 la remuneración mínima será dos veces el salario medio mensual de la provincia y cuando se contraten más de 15 será de tres veces el salario medio antes mencionado.

La forma de pagar los tributos en este régimen general, permite a los contribuyentes ir cumpliendo parte de sus compromisos periódicamente, en la medida en que obtienen sus ingresos. Mediante esta modalidad, disminuye la acumulación de obligaciones al finalizar el año y los presupuestos municipales reciben ingresos de este sector de forma sistemática.

Para calcular el Impuesto sobre los Ingresos Personales —que se deberá pagar antes del 1ro. de marzo del año siguiente—, se descontarán de los ingresos anuales, los pagos efectuados por los impuestos sobre las Ventas o los Servicios, por la Utilización de la Fuerza de Trabajo, y la Contribución a la Seguridad Social.

También se descontarán los gastos en los límites establecidos para cada actividad, que fueron incrementados en su mayoría y clasificados en seis grupos, tal como se detalla a continuación:

Grupo I: Elaboración y venta de productos alimenticios, y transporte de carga y pasajeros: hasta 40% de los ingresos; excepto los cocheros que tendrán hasta un 20%.

Grupo II: Elaboración y comercialización de productos industriales y artesanales: hasta un 30% de los ingresos.

Grupo III: Sector de la construcción: hasta un 30% de los ingresos.

Grupo IV: Actividades de servicios personales, técnicos y mantenimiento constructivo: hasta un 25% de los ingresos.

Grupo V: Arrendamiento de viviendas, habitaciones y espacios que sean parte integrante de la vivienda: hasta un 20% de los ingresos.

Grupo VI: Otras actividades: hasta un 10% de los ingresos.

¿CÓMO Y CUÁNTO PAGAR?

Para la determinación del Impuesto sobre los Ingresos Personales se establece una nueva escala progresiva única, con la cual se elimina el tratamiento desigual a los ingresos en pesos cubanos (CUP) y los obtenidos en pesos cubanos convertibles (CUC), para los que se consideraban escalas progresivas diferentes.

La referida escala se aplica a los ingresos que se obtienen una vez descontados los tributos y los gastos antes explicados, en pesos cubanos.

Los contribuyentes que operen en pesos convertibles utilizan la tasa de cambio en la CADECA para la conversión de los ingresos y gastos a CUP, lo que garantiza uniformidad en la determinación de este impuesto y en los restantes tributos exigidos.

Un concepto novedoso al aplicar esta escala es el reconocimiento de un mínimo de 5 000 pesos libre del pago de este impuesto (mínimo exento), cifra que deberá ser actualizada sistemáticamente, atemperándola a las condiciones económicas y sociales.

Para ilustrar lo expuesto, se toma como referencia una cafetería en Ciudad de La Habana con ingresos anuales de 100 000 pesos, que tiene contratados a tres trabajadores y paga una cuota mensual a cuenta del Impuesto sobre los Ingresos Personales de 600 pesos.

Bajo el régimen tributario anterior el titular de esta cafetería estaba obligado al pago del Impuesto sobre los Ingresos Personales, para cuyo cálculo solo podía descontar como gastos de la actividad el 10% de los ingresos anuales, lo que daría como resultado un ingreso imponible ascendente a 90 000 pesos.

A este importe se le aplicaba la escala progresiva en CUP, que contemplaba 9 tramos con gravámenes desde 5% hasta 50%, y no consideraba un mínimo exento. En esas condiciones, el importe por Impuesto sobre Ingresos Personales asciende a 31 650 pesos, que representa una carga tributaria del 31,7%. A este importe se le descuentan las cuotas mensuales que fue pagando, debiendo abonar al final del año la cantidad de 24 450 pesos.

Si a este mismo ejemplo se le aplica el nuevo régimen tributario, establecido en la Resolución No. 286/2010 del MFP, el contribuyente podrá descontar de los ingresos anuales el límite de gastos aprobado para esta actividad (40%) y los tributos asociados a la misma pagados periódicamente.

Se asume que el titular va a pagar 87,50 pesos mensuales como contribución a la Seguridad Social: en un año, 1 050 pesos.

Para el cálculo del Impuesto por la Utilización de la Fuerza de Trabajo, se adopta el criterio de remuneración mínima, tomando el salario medio mensual de Ciudad de La Habana elevado en un 50%. Este resulta en 661,50 pesos mensuales por trabajador, importe al que se le aplica el 25%. Por este Impuesto el titular de la licencia paga en el año 5 953,50 pesos.

Al resultado que se obtiene después de descontar de los ingresos anuales los gastos autorizados y los tributos pagados, se le aplica la nueva escala progresiva, que cuenta con seis tramos, e incluye los primeros 5 000 pesos por los que no paga impuestos, y gravámenes desde el 25% hasta el 50%. De esta operación se determina el Impuesto sobre los Ingresos Personales, que asciende a 12 948,60 pesos, cifra a la que se le descuentan las cuotas mensuales pagadas a cuenta de este tributo, durante el año.

Con el nuevo régimen, la suma de los impuestos pagados y la Contribución a la Seguridad Social determinan una carga tributaria del 30%, quedando a favor del trabajador un 30% de sus ingresos anuales. (En la tabla 1 se ilustra el ejemplo explicado)

Otro ejemplo es el de un artesano, que obtiene ingresos anuales por 60 000 pesos, y tiene una cuota mensual a cuenta del Impuesto sobre Ingresos Personales de 300 pesos.

Si aplicamos el régimen tributario anterior para calcular el Impuesto sobre Ingresos Personales al cierre del año, se le descuenta de los ingresos anuales el 10%. El resultado se lleva a la escala progresiva en CUP antes vigente, determinando un impuesto de 16 650 pesos cubanos, que representa una carga tributaria del 27,8%.

En las condiciones actuales el artesano contrata un trabajador y se asume que paga el Impuesto por la Utilización de la Fuerza de Trabajo, por la remuneración mínima, aplicando el 25% del salario medio de la provincia, incrementado en un 50% (661,50 CUP, en Ciudad de La Habana), selecciona la contribución a la Seguridad Social mínima (87,50 CUP mensual), y se mantiene pagando la misma cuota mensual a cuenta del Impuesto sobre Ingresos Personales (300 pesos).

Para calcular el Impuesto sobre Ingresos Personales, se le descuenta de los ingresos anuales el límite de gastos autorizado para esta actividad (30%) y los tributos pagados durante el año (impuestos sobre las ventas, por la Utilización de la Fuerza de Trabajo y la Contribución a la Seguridad Social).

Al resultado obtenido se le aplica la nueva escala progresiva, determinando el Impuesto sobre Ingresos Personales, al que se le descuenta el importe de las cuotas mensuales, que a cuenta de este tributo fue pagando durante el año.

La suma de los tres impuestos y la Contribución a la Seguridad Social, dividida entre los ingresos anuales, determina una carga tributaria del 29,7%, ligeramente superior con respecto al régimen anterior, pero distribuyéndose este resultado entre los cuatro tributos pagados por el contribuyente; quedando a favor del mismo el 40% de sus ingresos anuales, aproximadamente. (En la tabla 2 se muestra este ejemplo)

En el nuevo régimen tributario diseñado para el trabajo por cuenta propia, la carga tributaria se comportará como promedio entre un 25% y un 35%, sobrepasando este último porciento en aquellos casos en los que se obtengan altos niveles de ingresos.

Al evaluar el impacto de los tributos que aportan tanto las entidades como este sector y la carga tributaria que los mismos determinan, no pueden obviarse los altos niveles de gastos sociales que asume el Estado, donde la prestación de servicios básicos a la población, gratuitos o subsidiados, beneficia a todos por igual.

Las nuevas regulaciones tributarias sobre el trabajo por cuenta propia están orientadas a consolidar el deber ciudadano de contribuir a financiar los gastos sociales, en correspondencia con la capacidad económica de cada cual.

Estas regulaciones no tienen un carácter estático; el Ministerio de Finanzas y Precios tiene la responsabilidad de evaluar sistemáticamente sus resultados y realizar las adecuaciones que se requieran en cada momento, para continuar perfeccionando el mecanismo de redistribución de los ingresos, compatible con los fundamentos de nuestra sociedad socialista.

La implementación de este sistema demanda el conocimiento del mismo, en especial por aquellos que opten por esta forma de empleo. Para ello la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) garantizará la asistencia activa a los trabajadores por cuenta propia y demás interesados. Para la atención a las consultas sobre estos temas, el Ministerio de Finanzas y Precios y la ONAT han habilitado las direcciones electrónicas siguientes: tributo@mfp.gov.cu y consultas@onat.gov.cu, respectivamente, así como otras redes provinciales de atención.

 

 

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