En busca de la madera “perdida”

Gestiones para recuperar la madera que se tala en zonas mineras de Holguín permitirán obtener más de tres millones de dólares en término de sustitución de importaciones

Germán Veloz Placencia

En Nuevo Mundo, parte del corazón del macizo montañoso Nipe-Sagua-Baracoa, la tala de árboles maderables deviene feroz lucha contra el tiempo y la pérdida de valiosos recursos naturales, ante el necesario desarrollo de la industria niquelífera.

Fotos: Juan Pablo Carreras/AINEl aprovechamiento de la madera también debe materializarse en las áreas que explota la fábrica de níquel René Ramos Latour, de Nicaro, en el municipio de Mayarí.

Después de derribar un Pinus cubensis (conífera autóctona de la región), mientras camina con la motosierra en la mano hacia otro ejemplar de la misma especie, Eliécer Zayas Fundora manifiesta preocupación porque una vez que lleguen los Komatzu (buldócer) de la fábrica Pedro Sotto Alba al área ubicada en el yacimiento Camarioca Sur, muchos árboles pueden ser derribados, quebrados y arrastrados como parte del proceso que dejará al descubierto el lugar de donde luego se extraerá el níquel.

Para recuperar la mayor cantidad de madera posible, cada operario de la brigada extractiva a la que pertenece debe cortar 20 metros cúbicos como promedio diario, asevera este hombre con más de 30 años de andar entre bosques.

Félix Batista Hernández, operador del tractor mediano DT-75, muestra un profundo sentido de pertenencia al colectivo. Sin ello, le resultaría imposible enfrentar las complejidades del trabajo en estas zonas tan agrestes y alejadas de asentamientos humanos.

"Mi máquina fue fabricada en 1981. Si tuviera el mecanismo para recoger el cable (lo que la gente llama winche), sería más cómodo manipular los troncos, pero así y todo es muy confiable. Lo que más exige es el cambio de las pieles de freno y mando, y para eso le adapto las de KAMAZ", revela.

DESEOS Y POSIBILIDADES

Las 18 hectáreas donde trabaja la brigada dirigida por Rolando Rodríguez Guarch serán sometidas a la explotación minera tan pronto concluyan las investigaciones geológicas encargadas por la fábrica Pedro Sotto Alba a especialistas de GEOCUBA para determinar la calidad y concentración del mineral.

Fotos: Juan Pablo Carreras/AINA pesar de los momentos de tensión y esfuerzos físicos cada bolo será colocado sobre el camión.

"Conocer con tiempo suficiente la fecha del inicio de las actividades mineras nos permite comenzar la tala mucho antes de que la fábrica envíe los hombres y los medios. Sin embargo, nos alcanzan siempre pues no podemos competir con la cantidad y calidad de sus equipos. En dos meses de trabajo solo hemos podido sacar 436 metros cúbicos por dificultades con el transporte de tiro", acepta.

Empuje, respeto al trabajo y músculos fuertes hacen falta en el cargadero, donde un rústico y práctico artificio de madera, cuerdas y poleas permite que los largos y gruesos troncos de coníferas, ocuje, júcaro y otros árboles, sean izados y colocados en el desafiante camión Kraz asignado a la brigada.

La carga será transportada a lo largo de los 56 kilómetros de la accidentada ruta hasta la ciudad de Moa, y de aquí, luego de vencer otro tramo por carretera, llegará a los aserríos, puntualiza el ingeniero mecánico Yoel Cabrera Montero, jefe de la Unidad Extractiva compuesta por la "tropa" de Rolando y la brigada que cumple tareas similares en territorio de la fábrica Ernesto Che Guevara.

Cuentan con tres aserríos capaces de producir de forma conjunta solo 14 metros cúbicos en cada jornada. El mayor de ellos trabaja con máquinas desechadas por la empresa forestal de una provincia vecina, tras invertir en equipamiento nuevo. Fue ensamblado gracias a la preparación y el esfuerzo de los operarios, personal técnico e innovadores que enfrentan roturas y desperfectos técnicos causados por el prolongado uso de los equipos y la falta de piezas de repuesto.

CERRANDO FILAS

Un estudio concluido en febrero de este año por especialistas de la Empresa Agropecuaria Municipal (EAM) de Moa, entidad responsable de la actividad forestal en el territorio, con el 15% de su patrimonio dentro de las concesiones mineras de las fábricas Ernesto Guevara y Pedro Sotto Alba, asegura que estas desbrozaron en el periodo 2000-2009 más de 700 hectáreas de bosques naturales sin que fuera posible aprovechar 64 585,5 metros cúbicos de madera.

Como era de esperar, la situación ha impuesto emprender acciones para atenuar las pérdidas y crear condiciones con el propósito de poner fin al problema, dice el ingeniero agrónomo Enrique Vega Domínguez, jefe de producción de la referida empresa.

Uno de los primeros pasos es el Proyecto Aprovechamiento de Recursos Forestales en áreas afectadas por la explotación minera, elaborado por especialistas holguineros de la Empresa Nacional de Proyectos Agropecuarios (ENPA).

Según las valoraciones que ofrece, en los sitios donde operan ambas fábricas existe un potencial forestal que permitirá obtener en los próximos cinco años más de 7 000 metros cúbicos de madera aserrada con destino al balance nacional, madera rolliza (alfardas, horcones, cujes para casas de tabaco y cobijas) y leña para combustible, principalmente para producir carbón.

Porfirio Suárez Cisneros, quien está al frente de la esfera agroalimentaria en el Buró Provincial del Partido, subraya que los análisis confirman la necesidad de adquirir medios técnicos específicos para la extracción de madera y promueven procedimientos prácticos inmediatos, entre ellos, la colaboración de las fábricas de níquel en el rescate de los recursos forestales en los yacimientos a explotar.

Los directivos del Níquel han entendido y muestran disposición para colaborar, agrega el ingeniero Cabrera. "El personal de la fábrica Pedro Sotto Alba nos ha apoyado con un buldózer en el mejoramiento de caminos y apertura de trochas en los sitios intrincados. Nos facilitaron un albergue móvil confortable y una planta eléctrica, que tendrán influencia positiva en el aprovechamiento de la jornada laboral y la productividad, porque nos libramos de los traslados diarios desde Moa".

De acuerdo con Raciel Aguilera Pérez, subdelegado de la Agricultura en la provincia para el Café, la Forestal y la Apicultura, antes de finalizar el año la empresa recibirá un aserrío que incrementará en más de 20 metros cúbicos la capacidad diaria de procesamiento.

Sin desconocer otras prioridades de la economía se ha solicitado al Ministerio de la Agricultura emprender gestiones con el fin de adquirir un tractoacopiador (cargador frontal de madera), un buldózer y dos camiones potentes para el tiro.

Son esfuerzos que valen la pena realizar. El proyecto de los especialistas de la ENPA advierte que la madera a aprovechar en los cinco años señalados, en términos de sustitución de importaciones y en correspondencia con los precios actuales del mercado mundial, equivaldría a 3, 2 millones de dólares. De ahí la importancia de recuperar la madera que muchas veces se pierde. Y, claro está, reforestar cuando la mina queda inactiva, como explicara Granma en un reportaje anterior. Se trata de no perder ni el más mínimo de los recursos que la naturaleza generosamente nos brinda.

 

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