La reunión convocada por el Instituto de Estudios Cubanos y
Cubano Americanos de la Universidad de Miami (ICCAS, según sus
siglas en inglés), una fachada de la CIA subsidiada por la USAID,
tuvo lugar en la Casa Bacardí, una "institución" creada con fondos
de la marca de ron asociada desde hace cinco décadas con la mafia
cubanoamericana.
Enrique Ros publicó en 1994, junto a su compinche Bosch, una
versión "revisionista" de Playa Girón, en la cual los buenos son los
malos y viceversa. Su hija, Ileana Ros-Lehtinen se ganó un puesto en
la Cámara de Representante norteamericana, liderando la operación
para sacar a Bosch de las jaulas de la Inmigración.
Cuando Carlos Alberto Montaner, con 17 años, se dedicaba a poner
bombas en las tiendas de La Habana en tiempo de Navidad, por cuenta
del llamado Frente Revolucionario Democrático (FRD), organización
subordinada también a la CIA, y que dirigía desde Miami "Tony"
Varona, Enrique Ros ya se había vinculado a la misma red
contrarrevolucionaria por la vía del Movimiento Demócrata Cristiano
(MDC), de José Ignacio Rasco Bermúdez.
El investigador Jesús Arboleya cuenta, en su obra La
Contrarrevolución en Cuba, cómo Rasco, a finales de febrero de 1960,
visitó el cuartel general de la Agencia Central de Inteligencia
norteamericana (CIA) en Arlington, Virginia, para entrevistarse con
el oficial Frank Bender. Este viaje de Rasco fue un elemento
decisivo, que permitió entonces a la Agencia concretar su proyecto
de coalición contrarrevolucionaria que llevará a la creación del FRD.
José Ignacio Rasco Bermúdez fue luego arrestado, junto a Javier
Altabás Pardo y Aureliano Sánchez Arango, en relación con el
atentado ocurrido el 28 de febrero siguiente, en la escuela Nobel
Academy, ubicada en la Calzada de Diez de Octubre, reparto la
Víbora, apenas un mes después del arresto de Montaner, sus dos
principales cómplices, Néstor Manuel Piñango Pérez y Alfredo Carrión
Obeso, y una docena de otros delincuentes.
En la misma operación antiterrorista, se capturó a Armando
Valladares, ya colaborador de la CIA, que desarrolló una intensa
campaña "humanitaria" para su liberación, y hoy denunciado, entre
otras cosas, como cómplice del reciente complot para asesinar al
presidente boliviano Evo Morales.
La llegada a Miami, asustado por la captura de sus
correligionarios, coincidió con la creación en esta ciudad de la
estación JM/WAVE destinada a agredir a Cuba con más de 250
oficiales, 2000 agentes de origen cubano y un presupuesto ilimitado.
Entre los invitados en la asamblea mafiosa de la Casa Bacardí, se
encontraba Horacio Aguirre Baca, fundador del Diario Las Américas de
Miami, además de uno de sus más activos colaboradores Jules Dubois,
"Coronel de las Orejas Peludas", en la operación realizada por la
Agencia norteamericana para secuestrar a la Sociedad Interamericana
de Prensa (SIP), entre 1948 y 1950. La SIP es hoy un instrumento de
propaganda privilegiado del Departamento de Estado.
En múltiples circunstancias, Aguirre hizo parte de operaciones de
la CIA en organizaciones internacionales. Cuenta, en notas
publicadas por la SIP, cómo en 1978 se pasó "cerca de un mes en el
Hilton de París, trabajando desde las 8:00 a.m. a las 11:00 p.m.",
para atacar a los representantes ante la UNESCO de la Unión
Soviética y sus aliados, entre los cuales se encontraba Cuba.
El actual presidente de la SIP es su hijo, Alejandro Aguirre.
Casualmente, este recibió la presidencia de la SIP de manos de
Enrique Santos Calderón, del diario El Tiempo, de Bogotá.
Algo excepcional, la congresista Ileana Ros-Lehtinen, la "Loba
Feroz" estuvo presente en el acto, cogida del brazo de su esposo, el
abogado mafioso Dexter Lehtinen, veterano de Vietnam, conocido por
sus excesos matrimoniales. Una escena que recordaba como también los
Lehtinen estuvieron juntos en aquella manifestación del 29 de marzo
del 2003 en Miami, a favor de la guerra en Iraq, donde la
representante republicana habló al lado de Orlando Bosch, reclamando
del gobierno norteamericano que Cuba sea "el próximo Iraq".