Cincuenta equipos más para mejorar la vía férrea

Lourdes Pérez Navarro
lourdes.p@granma.cip.cu

Nadie imagine que la faena es fácil. Aún en la mañana del miércoles estaban trabajadores ferroviarios y de la Empresa de Servicios Técnicos Portuarios, con sus diversos equipos, trasladando y depositando sobre rieles un lote de 50 hoppers que arribaron al puerto de La Habana el pasado domingo.

Los también llamados dosificadores son altamente valorados en la actividad ferroviaria, y no es para menos. Ellos se encargan de regar la cantidad de piedra o balastro requerida en la superestructura de la vía férrea, para así mantenerla nivelada y alineada, dotarla de flexibilidad y facilitar el necesario drenaje.

Foto de la autoraTrabajadores ferroviarios y de la Empresa de Servicios Técnicos Portuarios participaron en la descarga y traslado de los equipos.

René González, director de la Empresa de Talleres Ferroviarios, explicó a Granma que los equipos recibidos tienen una capacidad de 44 metros cúbicos de balastro.

Forman parte de un programa de inversiones que lleva adelante el país con el objetivo de revitalizar el Ferrocarril y permitir el tránsito por la línea férrea a velocidades de entre 100 y 120 kilómetros por hora, de manera segura y confortable.

REVISARLOS, ENSAMBLARLOS... Y PROTEGERLOS

En el taller de revisiones del centro de carga y descarga capitalino, el ajetreo es visible. Los ocho hoppers alineados bajo techo reciben un exhaustivo chequeo. Los especialistas brindan mantenimiento, ajustan los parámetros técnicos, y los ponen a punto para recibir la licencia operativa.

 Foto: Michel García Paz Vía con buen riego de piedra (La Mocha, Matanzas).

Otros equipos permanecen formados en el patio, bajo la constante vigilancia de miembros de la Agencia de Seguridad y Protección (AGESP), entidad perteneciente al Ministerio del Transporte. El jefe de turno, Eduardo Ojeda García, está consciente de lo vital de su labor: "cuidar estos bienes que tanto han costado al Estado y evitar que sufran daños o sustracciones. No podemos permitir fisuras que posibiliten cualquier tipo de actividad delictiva".

De hecho, tiempos atrás en no pocas ocasiones los hoppers han sido víctimas de "canibaleos". Desorden, problemas de roturas y otras circunstancias, fueron aprovechadas por personas inescrupulosas para sustraerles piezas como tuberías y tanques de aire, tapas de los rodamientos, válvulas, llaves y hasta tornillos, imposibilitando su uso. Esto provocó que ante el déficit de recursos para sustituirlos —pues debían ser importados—, un grupo considerable de dosificadores fuera retirado del servicio.

Foto de la autoraEn el taller de revisiones los operarios ajustan los parámetros técnicos de los hoppers.

De ahí la necesaria alerta a los tripulantes de las formaciones, de observar una estricta disciplina técnica y laboral, dar al equipo el mantenimiento en el momento planificado, y proteger y custodiar los valiosos recursos que se ponen en sus manos; algo que, en otras palabras, significa tener sentido de pertenencia.

PIEDRAS PARA LOS HOOPERS

En cuanto estén listos para su uso, los nuevos dosificadores reforzarán el parque existente en el país. Se impone entonces lograr una adecuada rotación de los hoppers, lo cual depende, entre otros factores, de organizar bien el tráfico y ubicar apropiadamente los equipos. Mas, al incrementarse la cantidad, ¿habrá suficiente piedra para mover?

Foto de la autoraLa protección de los equipos debe ser labor priorizada.

Junio esperaba cerrarse con un volumen de metros cúbicos de balastro regados en la vía férrea, fundamentalmente en las líneas Central, Bayamo y Oeste, y en los ramales de Manzanillo, Guayabal, Antilla, Santa Cruz, Guantánamo y Pinar del Río.

Sin embargo, lo planificado se incumplió por falta de entrega de las canteras de la Industria de Materiales del Ministerio de la Construcción. Excepto las canteras de La Antigua, en Pinar del Río, y Las Parras, en Las Tunas, que duplicaron sus compromisos, el resto no ha aportado nada o casi nada.

Revertir el déficit acumulado de piedras en nuestras vías férreas, requiere regarles un alto volumen de metros cúbicos de áridos en el próximo trienio, para lograr así garantizar los niveles planificados de kilómetros reparados y con adecuado mantenimiento.

Significa esto redoblar esfuerzos, tanto en la culminación de las obras que se acometen en la cantera de Guáimaro, como en el aporte de los restantes yacimientos de áridos. De lo contrario, ¿qué piedras regarán los hoppers?

 

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