En el establecimiento de la Octava Villa, los nueve camiones y
las tres camionetas que componen el parque se han propuesto una
meta: cero kilómetros vacíos. Para lograr tal propósito, según Reina
Rojas, la especialista comercial del centro, resulta vital la
coordinación entre los diversos organismos, en especial aquellos que
generan mayores volúmenes de producción y servicios como la
agricultura, comercio y gastronomía, salud, entre otros.
También es decisiva la conciencia de los conductores de los
vehículos y el estímulo a las mejores diligencias. A choferes como
Isaías Hernández y Rolando Pérez ya les molesta circular sin carga,
por eso exigen, cuando van a Remate Arioza, Zulueta, Buena Vista y
otros lugares de la geografía remediana, el contenido a traer en el
retorno, y muchas veces contribuyen a gestionarlo. Así sucede con la
mayoría de los trabajadores de esta base, asegura Reina.
Para que se tenga una idea de cuánto ha calado allí la medida,
baste decir que solo entre mayo y diciembre del pasado año,
economizaron 2 444 litros de petróleo, gracias al empleo eficiente
del transporte.
El reordenamiento del transporte en Villa Clara comenzó a
principios del 2009 por el municipio de Manicaragua, iniciador de la
experiencia en el país, junto con La Palma, en Pinar del Río, y
Segundo Frente, en Santiago de Cuba
Luego, de manera paulatina, se fueron incorporando el resto de
los territorios, hasta completar en la actualidad las 13 bases con
que cuenta la provincia.
Hubo que revisar todos los equipos de transporte de mercancías en
cada uno de los lugares, su estado técnico, índice de consumo,
capacidad de carga, y luego realizar el balance correspondiente
entre los diferentes organismos implicados, tarea que ha llevado
mucho esfuerzo y un alto nivel de integración, según Félix Ulloa
León, subdirector provincial de Transporte en Villa Clara.
De ese modo decidieron los medios necesarios por cada territorio
para trasladar sus cargas, los que se quedaban al servicio de las
empresas y cuáles paralizar por su mal estado técnico; 387 camiones
fueron dados de baja por ineficientes e innecesarios, explica Ulloa.
Las cifras no mienten. De mayo del 2009 a la fecha, las bases
municipales, de un plan de ahorro de 1 792,4 toneladas, economizaron
2 053,1, es decir, dejaron de consumir 260,7 por encima de lo
planificado, sin contar las 4,9 ahorradas por los 18
establecimientos radicados en las propias empresas.
En total suman 265, 59 las toneladas ahorradas por Villa Clara en
el año en que ha transcurrido la práctica y, como reconoce el
especialista energético de la Dirección Provincial de Economía y
Planificación, Carlos Suárez, aún no están al tope de las
posibilidades de eficiencia.
A lo anterior cabe agregar que, en los primeros cinco meses del
actual año, sumado todo lo que las bases dejaron de consumir por
concepto de eficiencia, aportaron al país otras 16,4 toneladas de
combustible.
Tal sobrecumplimiento es fruto del combustible retirado a las
entidades por no existir las cargas, el cual se resta de la demanda
del mes siguiente, más lo ahorrado en las bases por concepto de uso
eficiente del parque automotor, explica el subdirector provincial de
transporte, quien añadió que en fecha próxima serán remotorizados 66
equipos y 100 ómnibus Girón, lo cual contribuirá a mejorar estos
indicadores.
Suárez reconoció, además, que las bases de mejores resultados han
sido las de Sagua la Grande, Remedios, Placetas y Corralillo, aunque
todas han contribuido a evitar el despilfarro de combustible.