El gobierno de Israel anunció este viernes el cierre durante las
próximas 48 horas de todos los cruces fronterizos con Gaza, prueba
de que el bloqueo al enclave continúa inalterable, según constató un
grupo de derechos humanos.
Las autoridades de Tel Aviv indicaron que las terminales estarán
cerradas este fin de semana y reabrirán el domingo con permisos
limitados para el pase de cargamento de ayuda humanitaria y otros
suministros, principalmente por Kerem Shalom (en el sur), reporta
Prensa Latina.
La medida mantiene en vigor el cronograma de cierre y apertura de
cruces limítrofes durante 2009-2010 como parte del cerco terrestre
al enclave, arreciado en junio de 2007 luego que el grupo islamista
Hamas tomó el control de este territorio palestino.
El paso de Karni, concebido para el transporte de mercancías en
grandes volúmenes y el mayor hasta 2007, continuará abierto a partir
del domingo en un promedio de dos días por semana, tal como se
programó tras la guerra de 2006 entre Israel y Hamas, se informó.
Israel anunció el pasado mes que suavizaba el castigo a Gaza con
el permiso de entrada de todas las mercancías que no fueran de uso
militar, pero fue ambiguo en definir la lista de artículos
autorizados y prohibidos, lo que suscitó críticas de fuentes
palestinas.
Tanto la Autoridad Nacional Palestina (ANP) como el Movimiento de
Resistencia Islámica (Hamas) demandaron, por separado, el
levantamiento total del cerco, y consideraron insuficiente el
anuncio.
El gobierno sionista permitió en los últimos días la entrada de
camiones con parte de la carga humanitaria incautada a la flotilla
Libertad, luego del abordaje violento que causó nueve muertos, pero
mantuvo las restricciones en el acceso de combustible y otros
bienes.
Un informe del Centro Palestino para los Derechos Humanos (PCHR,
por sus siglas en inglés) calificó de ilegal el cierre impuesto a la
franja y su alegada flexibilización, y restó importancia a reportes
sobre un discreto incremento en la entrada de mercancías.
Al monitorear el flujo de bienes a Gaza un mes después del ataque
a la flotilla internacional, el PCHR señaló que, pese al aumento que
la ONU estimó en un siete por ciento, el cierre de cruces constituye
una forma de castigo colectivo a la población civil palestina.
Al respecto, subrayó que nada ha cambiado realmente en los días y
semanas siguientes a la decisión israelí de cambiar el método del
bloqueo, y reclamó un cambio dramático en la política de Tel Aviv,
que hasta ahora afirmó- ha sido vaga y cosmética.