Cuba siempre me sorprende

Jovanotti piensa grabar el próximo año en La Habana

Pedro de la Hoz
pedro.hg@granma.cip.cu

"Mi memoria nunca borrará este día", afirmó Jovanotti al evocar 24 horas después y a punto de regresar a Italia su participación en el segundo Concierto Paz sin Fronteras en la capital cubana.

Verdadero ícono de la cultura popular en su país, y reconocido también por su activismo social, aportó una nota singular a la velada: fue el único artista procedente de una cultura diversa a la iberoamericana.

"Creo que un concierto de tal naturaleza trasciende las márgenes de América Latina, el Caribe y la comunidad hispana de Estados Unidos, pues el mundo entero necesita que la paz sea una realidad", expresó el cantante.

"Cuba siempre me sorprende", afirmó. "Estuve aquí antes, en 1995, en un concierto que se dio en la escalinata de la Universidad de La Habana, en los momentos más difíciles del periodo especial. Entonces supe de qué madera resistente estaba construida el alma de este pueblo. Muchas de las personas que asistieron ese día lo hicieron venciendo las dificultades de la época. Catorce años después el fruto de aquella resistencia se hace visible. Ustedes nunca han perdido la alegría ni el sentido de la solidaridad".

Jovanotti es el nombre artístico de Lorenzo Cherubini. A los 43 años de edad se mantiene en la cresta de la popularidad sin hacer concesiones en un estilo que asimila el hip hop, el funky y las raíces mediterráneas. Ese perfil sonoro tan vigoroso llamó la atención del público y la crítica a partir de sus álbumes Lorenzo 1994 y Lorenzo 1997. Temas suyos forman parte del repertorio de Zucchero, Eros Ramazotti y el grupo español Jarabe de Palo.

"En la Plaza —comentó— no podía dejar de cantar El ombligo del mundo. Esa canción la escribí dos meses después de aquella visita a Cuba. Era mi deber dejar testimonio de que en Cuba se estaba decidiendo no solo el destino de ustedes sino de todos los que abrigan la esperanza de cambiar el mundo".

A Jovanotti le interesa sumamente la música cubana, y de manera muy especial la portadora de añejas tradiciones: "Es una suerte saber que un fenómeno como Buenavista Social Club no es una excepción. Aquí hay maestros suficientes como para contar con una decena de agrupaciones de este tipo. También tienen la suerte de poseer uno de los estudios de grabación más fascinantes que se puedan encontrar, el de la EGREM en la calle San Miguel. El año próximo pienso grabar allí algunos temas del álbum que estoy preparando".

 

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