TEGUCIGALPA,
25 de junio.— "La consulta del domingo no la para nadie", ratificó
el presidente de Honduras, Manuel Zelaya, en la arrancada de una
caravana popular que, encabezada por él, irrumpió poco después en la
sede de la Fuerza Aérea para "rescatar" las urnas y papeletas que se
usarán en el referendo previsto para el domingo, incautadas por el
Ministerio Público.
Según EFE, Zelaya llegó muy emocionado y bajo un aguacero. "No
quieren dejar que al pueblo se le consulte, ni que hable, ni que
opine, ni que tenga participación, ni que haya democracia en
Honduras", enfatizó el mandatario.
AFP reportó que el Jefe de Estado y cientos de sus seguidores
rompieron los portones para entrar a la base aérea Acosta Mejía, en
un costado del aeropuerto de Toncontín, de la capital, y que él
mismo cargó las cajas con el material para llevarlas a los camiones
que aguardaban. El mandatario había asegurado que de ahí regresaban
al Palacio Presidencial a preparar el referendo.
Atendiendo a un llamado suyo, miles de defensores de su gobierno
habían acudido desde distintos puntos para reunirse este jueves al
mediodía a las puertas de la Casa Presidencial, dándole su respaldo
en una manifestación cuya combatividad pudo apreciarse a través de
imágenes televisivas. De allí partió lo que Zelaya calificó como
"una misión para garantizar el estado de derecho": la recuperación
de urnas y papeletas.
Poco antes y desafiando al mandatario, la Corte Suprema de
Justicia había decidido restituir en su cargo al general Romeo
Vázquez, jefe del Estado Mayor Conjunto, menos de 24 horas después
de su destitución por Zelaya, quien tomó la medida ante la
reticencia del cuerpo armado de distribuir el material con vistas al
referendo, que consultará a los hondureños sobre la instauración de
una Asamblea Constituyente que reforme la Carta Magna. Según AFP,
también el Congreso rechazó la medida presidencial.
"Queremos legitimar la autoridad del poder ejecutivo (...) La
Corte (Suprema) se ha aliado con los grupos de poder en contra del
pueblo", denunció Zelaya ante los reunidos en el Palacio.
En la breve concentración, donde convocó a cantar el himno
nacional, el Presidente también exhortó a no permitir que "la
democracia siga siendo de unos pocos. Debemos luchar
infatigablemente por lograr la democracia superior que nos hemos
propuesto", afirmó.
La Carta Magna hondureña data de 1982 y contiene siete artículos
denominados pétreos que no pueden reformarse, como los referidos a
la forma de gobierno, el territorio y el periodo presidencial,
recordó PL.
En opinión del mandatario, con la actual Constitución es
imposible realizar transformaciones profundas para erradicar la
miseria y desigualdad en el país, donde siete de cada diez personas
viven en condiciones de pobreza y extrema pobreza. El referendo
proyectado para el domingo determinaría la instauración de una
cuarta urna en las elecciones generales de noviembre, para que en
ella los electores votaran si están de acuerdo con la Constituyente.
Desde el miércoles en la noche, observadores y representantes de
sectores indígenas, campesinos, sindicales y otros estamentos
sociales de Honduras denunciaron el peligro de un golpe de Estado,
toda vez que la remoción de Vázquez fue seguida por la renuncia
"solidaria" de los jefes de las ramas naval, aérea y del ejército,
así como del ministro de Defensa, Edmundo Orellana.
En un comunicado, el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e
Indígenas de Honduras (COPINH) denunció el intento de golpe y
calificó los hechos como "reacción desesperada de la derecha y sus
aliados para frenar la voluntad popular de buscar vías democráticas
para la transformación nacional".
El conato tuvo lugar tres días después de que se lanzara la
convocatoria a la consulta, apoyada por líderes populares,
campesinos, intelectuales y de la izquierda política, pero rechazada
por sectores de la oligarquía, empresarios y estamentos religiosos,
apuntó PL. Según otros observadores, también quieren impedir la
consulta el Tribunal Supremo Electoral, la Fiscalía, la Corte
Suprema de Justicia y el Parlamento, instituciones cuyos vínculos
con los sectores poderosos y oligárquicos también han sido
denunciados por el mandatario.
Honduras pidió a la OEA analizar de urgencia la situación, que
será vista este viernes en reunión extraordinaria de su Consejo
Permanente, dijo EFE.
Declaración de los estados miembros de la Alianza Bolivariana para
los Pueblos de Nuestra América condenando el golpe de estado en
curso contra el Presidente de la República de Honduras, José Manuel
Zelaya