63 X 28, Europa sigue perdiendo

ROLANDO PÉREZ BETANCOURT
rolando.pb@granma.cip.cu

Decía un viejo amigo que hasta en asuntos de amores la aparente frialdad de los números puede ser tan reveladora como un tratado de los sentimientos, y eso precisamente indica la última estadística dada a conocer por el cine europeo y cuyo principal "detalle" es este: si bien es cierto que la cinematografía del viejo continente implantó un récord de producción en largometrajes el pasado año, la pantalla norteamericana sigue campeando en lo que respecta a vender entradas.

Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal fue una de las veinte películas más vistas por los espectadores europeos en el 2008.

En términos globales, en el 2008 Europa produjo 1 145 largometrajes, 112 más que el año anterior. De ellos, 267 fueron documentales y 878 filmes de ficción (203 coproducciones internacionales y 675 nacionales).

Italia, con 37 películas más que el año anterior, estuvo a la cabeza de ese aumento de la producción que se concretó en 16 de los 27 estados miembros de la Unión Europea, pero, y aquí es donde el número propina el guantazo: aunque haya más películas de diferentes nacionalidades, solo el 28,4% de las entradas vendidas en toda Europa se vinculan al cine de ese continente, mientras que 63,2% fue a parar a los bolsillos de la empresa estadounidense.

No obstante ser el tercer país productor de Europa, el cine español (150 filmes) solo atrajo al 1,4% del público europeo. Como es tradicional, Francia fue el máximo realizador de largometrajes, con 196, y sus títulos encabezan la clasificación de filmes europeos que han tenido mejor acogida en el Viejo Continente, con el 12,6% de las entradas vendidas, seguidas —según puntualiza la agencia EFE— por las italianas (3,6%), alemanas (3,5%) y, en cuarta posición, el Reino Unido (2,2%).

Llama la atención, sin embargo, que cinco películas británicas con capital estadounidense encabezan la lista de las 20 películas más vistas por los europeos en el 2008. Son ellas, Mamma Mía y Quantum of Solace —con 33,7 millones de espectadores y 27,5 millones, respectivamente—, seguidas por Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal, Madagascar y El caballero Oscuro, como puede apreciarse, filmes todos de los considerados "taquilleros" y que junto a seis cintas de Francia representan un total del 77,4% de las entradas vendidas en Europa, lo cual se traduce en que el 23 por ciento restante se reparte entre todos los otros países.

El dominio del cine norteamericano en las taquillas europeas es un cuadro que se viene repitiendo desde que finalizara la Segunda Guerra Mundial y se basa en la imposición de un gusto eminentemente comercial, sustentado en una millonaria propaganda puesta en función de filmes de grandes presupuestos y, lo principal, el dominio de los mecanismos de distribución, frente a los cuales las cinematografías del viejo continente tratan de luchar, aunque hasta el momento sin poder revertir marcadores tan abultados como este último 63X28.

 

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