Dadas las potencialidades de aprendizaje existentes en la
infancia temprana, el sistema educacional cubano prioriza la
atención a menores en edad preescolar mediante diversas variantes.
Especialistas de esa enseñanza en Pinar del Río destacaron la
cobertura de instrucción en esa fase de la vida al 99 por ciento de
los infantes, a escala nacional, mientras en el resto de América
Latina y el Caribe, abarca el 17.
Refirieron cómo en ese período se desarrollan capacidades,
hábitos, sentimientos y comportamientos, hasta hace poco
considerados propios de edades superiores; estudios recientes
revelan la influencia en la percepción de la realidad de la
evolución de cero a tres años del nacimiento.
A fin de garantizar el curso correcto de esas posibilidades del
individuo, en Cuba la educación preescolar constituye una etapa
integral con propósitos formativos y de avance físico y
sociopedagógico.
En el país funcionan hace varias décadas los Círculos Infantiles,
para el cuidado y orientación pedagógica fundamentalmente de hijos
de mujeres trabajadoras, mientras en 1990 paralelo a la enseñanza
institucionalizada surgió el programa Educa a Tu Hijo, mediante vías
no formales.
Esa última práctica, dirigida a menores que no asisten a los
Círculos, mereció el reconocimiento especial de la UNICEF en el año
2000, en tanto encuestas revelan que más del 95 por ciento de los
egresados del preescolar por las diversas modalidades logra los
objetivos previstos para el éxito ulterior de los restantes niveles
educativos.