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El ejército de Israel violó códigos de ética y leyes internacionales
durante reciente la ofensiva en Gaza, donde atacó ambulancias e
instalaciones médicas, y negó asistencia a varios heridos, denunció
hoy un grupo de derechos humanos.
El Grupo Médicos por los Derechos Humanos (PHR, por sus siglas en
inglés) pidió que un órgano independiente investigue las atrocidades
cometidas por los militares israelíes en la franja costera, donde en
22 días de bombardeos causaron más de mil 400 muertos palestinos.
La acción armada iniciada el 27 de diciembre y concluida el 18 de
enero también provocó alrededor de cinco mil 300 heridos y pérdidas
materiales estimadas en 1,9 mil millones de dólares, según datos de
entidades sanitarias y civiles locales.
El reporte difundido aquí y en territorio israelí deplora la
conducta de los agresores y sostiene que sus acciones reflejan una
demonización de los palestinos (que) soportaron un alto precio para
la sociedad israelí.
Los militares atacaron al personal médico, dañaron instalaciones
sanitarias y agredieron de forma indiscriminada a civiles no
involucrados en los combates, indicó PHR.
Agregó que Israel puso numerosos obstáculos durante la operación
(bautizada como Plomo Fundido) que impidieron la evacuación médica
de urgencia de los enfermos y heridos, e incluso hicieron que
familias quedaran atrapadas durante días sin alimentos, agua ni
medicinas.
Tanto sus informes como los de agencias de la ONU confirman que a
causa de los bombardeos perdieron la vida 16 trabajadores de la
salud en Gaza y otros 25 sufrieron lesiones, mientras fueron
destruidos ocho hospitales y 26 clínicas de atención primaria.
El reporte de PHR es la más reciente de las acusaciones de abusos
perpetrados por los israelíes en el enclave costero, lo cual
confirmaron hace pocas semanas los propios soldados en testimonios
revelados durante un curso en una academia militar.
Aún cuando el teniente general Gabi Ashkenazi, jefe de Estado
Mayor del ejército de Israel, negó las alegaciones y dijo no creer
que los efectivos hayan herido a civiles palestinos a sangre fría,
otros datos corroboran incluso el uso de municiones con fósforo
blanco.
El Centro de Prensa Palestino citó evidencias de que los
militares habían agredido mezquitas, escuelas y también animales,
además de destruir zoológicos y otras instalaciones de custodia de
la fauna.
Al menos en el zoológico Shaza, el mayor de la Franja de Gaza que
posee las especies más raras, quedó totalmente destruido y más del
95 por ciento de sus animales murieron, mientras la flora y las
dependencias de recreo quedaron en ruinas.