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Las aguas en las costas somalíes continúan bajo el asecho de piratas
en pleno siglo XXI cuando hoy secuestraron otro barco de pesca
taiwanés y un buque de carga británico.
La embarcación taiwanesa MV win Far 161 y la del Reino Unido
Malaspina Castle fueron abordadas durante las primeras horas de este
lunes en las aguas más peligrosas del mundo, anunció Andrew Mwangura,
coordinador del programa de Asistencia a los navegantes.
Cerca de Seychelles en el Océano Índico capturaron la nave del
país asiático, mientras que se desconoce la ubicación exacta del
secuestro de la británica.
Mwangura añadió que este domingo fue atacado un yate con bandera
francesa y otro yemenita en aguas del Golfo de Adén. Todavía se
desconoce la nacionalidad y el número de las personas a bordo,
víctimas de los últimos actos de piratería de domingo y lunes.
Cerca de un centenar de embarcaciones extranjeras fueron
secuestradas el pasado año por piratas somalíes en aguas del Golfo
de Adén, en el Océano Indico entre Yemen, en la costa sur de la
Península Arábiga, y Somalia, en el este de África.
Se estima que los asaltantes tienen aún en su poder al menos una
veintena de barcos de diferentes nacionalidades.
Somalia vive una tensa clama, luego de la asunción de un nuevo
presidente de transición y los conflictos de la oposición interna,
además de los ataques de piratas en las aguas jurisdiccionales que
hacen de esa nación una zona inestable.