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El Consejo Rusia-OTAN (CRO) debe respetar el principio de igual
seguridad, demandó hoy en esta capital el ministro ruso de Asuntos
Exteriores, Serguei Lavrov.
Ningún participante del CRO puede garantizar la seguridad propia
a expensas de la de otros, afirmó el canciller.
Lavrov recordó que esa estructura creada en Pratica di Mare,
Italia, sede de la cumbre bilateral de 2002, suspendió sus
actividades en agosto del año pasado a raíz de la operación
pacificadora ejecutada por Rusia en respuesta a la agresión de
Georgia contra Osetia del Sur.
Moscú convocó entonces una reunión del CRO en pleno fragor de la
operación militar que trataba de frenar las acciones agresivas de
Tiflis, pero la OTAN eludió pudorosamente el debate, declaró el
diplomático citado aquí por Gaceta rusa.
A propósito de la propuesta de reanudar los trabajos del CRO
formulada por los líderes del bloque noratlántico, el diplomático
enfatizó en la necesidad de una correcta representatividad.
Es importante que este organismo represente a diversos estados
naciones, no a los miembros de la OTAN más Rusia o, peor aún, los
miembros de la OTAN versus Rusia, concluyó el jefe de la diplomacia
del Kremlin.
El representante de Rusia ante la alianza occidental, Dmitri
Rogozin, aclaró recientemente que su país no tiene apuros para
restablecer los vínculos militares con el bloque occidental.
Según el embajador, la OTAN pretende soslayar a fondo el tema y
no intenta explicar las causas reales y las consecuencias de esa
guerra en el Sur del Cáucaso.
Mientras tanto persiste el silencio y apelan a los resultados de
una investigación que lleva a cabo una comisión independiente,
creada a instancias de la Unión Europea, indicó.
Dijo que provoca perplejidad el hecho de que todos esperan los
resultados de la comisión independiente, cuando la OTAN no sintió la
más mínima pena al propalar palabras ofensivas contra Rusia, las
cuales calificó de inaceptables y desproporcionadas.
Rogozin preguntó si la OTAN sabe bien cuál es la proporcionalidad
ante el empleo de la fuerza, al recordar la barbarie perpetrada con
los bombardeos de la alianza contra la antigua Yugoslavia hace 10
años.
La guerra de Georgia contra Osetia del Sur causó más de mil 600
muertos entre la población civil, en su mayoría niños, mujeres y
ancianos.
Dejó entrever que la reunión del Consejo Rusia-OTAN solo entre
embajadores podría realizarse después del 20 de abril. Estaremos
preparados entonces para celebrar el consejo a nivel político en
mayo o junio, añadió.
Rogozin adelantó en ese sentido que La Federación rusa espera
poder analizar con la contraparte las iniciativas propuestas por el
presidente Dmitri Medvédev para el relanzamiento de las matrices de
seguridad europea.
Moscú promueve la firma de un nuevo acuerdo jurídico de
salvaguarda regional, que contemple los intereses colectivos de
todas las naciones.