ROMA, 5 de abril.— La crisis económica se ha convertido en una
ocasión de oro para la mafia italiana, que dispone de enorme
liquidez y que ha empezado a comprar empresas en dificultades y a
contratar a desempleados, advierten los expertos, según AFP.
"La crisis es ante todo falta de liquidez. Ahora bien, la mafia
dispone de grandes cantidades de dinero sucio", explicó Lino Busa,
presidente de la asociación italiana Sos Impresa, que ayuda a las
víctimas de chantajes y de la usura.
El volumen de negocios que maneja la mafia es de 130 000 millones
de euros, con unos beneficios anuales de 70 000 millones de euros,
según un informe de Confesercenti, que reúne a 270 000 empresarios,
comerciantes y artesanos.
El dinero procede sobre todo del tráfico de drogas (59 000
millones de euros), la extorsión (9 000 millones de euros), el
tráfico de armas (5 800 millones de euros), el contrabando (1 200
millones de euros) y la prostitución (760 millones de euros).
"Empresas y comercios en dificultades, bienes inmobiliarios
vendidos apresuradamente por propietarios asfixiados por la crisis:
esas ‘rebajas’ permiten reciclar su dinero negro a menor precio",
explicó Busa.
La situación económica permite a la mafia acelerar su penetración
en la economía italiana, particularmente en el norte del país, pero
también en el extranjero, subrayó.