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El bailarín ucraniano Viktor Inhchuk manifestó su deseo de bailar el
próximo año en el Festival Internacional de Ballet de La Habana,
Cuba, por ser un sueño que lo mantiene vivo y trabajando.
En declaraciones a Prensa Latina el bailarín del Ballet del Gran
Teatro de Kiev recalcó que le encantaría compartir el escenario con
reconocidas figuras de la mayor de las Antillas en esa prestigiosa
cita.
Inhchuk participó en el Fiesta del Ballet Mundial en Venezuela
que culminó este domingo. Durante sus presentaciones interpretó la
Suite Raymonda y Suite de Don Quijote ambas con arreglos
coreográficos del maestro cubano Lázaro Carreño, quien sirvió como
intérprete en la entrevista.
Es la sexta vez que estoy en Venezuela y considero que el Ballet
Teresa Carreño tiene progresos, pues sus coreografías están muy bien
montadas, de ahí que cada espectáculo sea un éxito, aseveró Inhchuk.
Me agrada encontrar bailarines y profesores invitados, porque
para mi es muy interesante trabajar con artistas diferentes, dijo.
Actualmente el ballet venezolano tiene mucho movimiento, porque
ya para junio venidero está prevista una nueva cita con un nuevo
programa, expresó.
La Fiesta del Ballet Mundial culminó la víspera y las piezas más
aplaudidas por el público fueron Passion, Guaraira Repano y la Suite
de Don Quijote.
Passion, una obra de Héctor Sanzana con música de Giacomo Puccini,
fue un regalo para los amantes de la danza, que disfrutaron un
espectáculo de lujo en el Teatro Teresa Carreño.
De corte neoclásico, Passion expresa las más intensas pasiones
del ser humano, en su constante devenir emocional, con una
coreografía que devela la profundidad y fuerza de los bailarines
para comunicar los sentimientos.
La pieza Guaraira Repano, es como un homenaje a Caracas y se
caracteriza por su colorido y apego a las raíces caribeñas, con una
coreografía que representa al hombre que sonríe y sufren en la
ciudad, entre lo efímero y lo material.