La XVI Bienal Internacional de Humorismo Gráfico, auspiciada por
la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC) y el Museo del Humor de San
Antonio de los Baños, puso en escena nuevamente el talento de lo más
representativo de los caricaturistas del patio, que expusieron obras
cuyas líneas discursivas, sin actitudes panfletarias ni facilistas,
abordan desde los conflictos que impactan contra la realidad mundial
hasta los escenarios claves en los que se mueve la vida diaria del
cubano.
En esta ocasión la posibilidad del intercambio recíproco, el
debate y la confrontación entre los asistentes, se vio enriquecida
con la participación de un número creciente de artistas noveles que
vienen desarrollando, a partir de la apropiación e interpretación
del legado del humorismo gráfico de la Isla, un estilo con
personalidad propia plasmado en obras que le toman el pulso a su
tiempo y que se encuentran en concordancia con los discursos más
universales de este género.
Precisamente uno de los participantes más jóvenes, Carlos David
Fuentes Hierrezuelo (Charli) alcanzó la mayor cantidad de
reconocimientos del certamen. El caricaturista holguinero se alzó
con el principal galardón, el Gran Premio Eduardo Abela, así como
con otros tres en las categorías de humor general (primer lugar),
historieta (segundo) y sátira política (tercero).
Otros de los artistas galardonados fueron el iraní Shahrokh
Heidari, quien conquistó el primer premio en el apartado de
caricatura personal con la obra Humphrey Bogart, y el cubano
Pedro Méndez que alcanzó el lauro en historieta por Voy Abajo.
El jurado concedió el premio en sátira política a Arístides
Hernández (Ares) por una obra sin título, y en fotografía a Juan
Carlos Pedreira, con Operación Milagro.
Momento relevante de la clausura, que contó con las actuaciones
del trovador Eduardo Sosa, el humorista Luis Silva, y el repentista
Héctor Gutiérrez, fue la entrega del Premio de Honor de la Bienal a
Muntader al-Zaidi, el periodista iraquí que lanzó sus zapatos a Bush,
"por su acto de valentía en defensa de la soberanía y la dignidad de
su pueblo y de toda la humanidad".
El comité organizador del encuentro explicó que "al colega iraquí
se le hará llegar un diploma acreditativo de este reconocimiento así
como reproducciones de las obras alusivas a su combativa acción que
están expuestas en el Salón de esta XVI edición de la Bienal
Internacional de Humorismo Gráfico".
Al valorar la significación de la Bienal, donde se presentaron
402 trabajos de 125 autores de 26 países, el periodista, escritor y
narrador, Jorge Alberto Piñero (Jape), uno de los más conocidos
redactores humorísticos del DDT, destacó la presencia de las nuevas
hornadas de creadores y la relevancia alcanzada por esta edición.
"Es bueno ver tanta gente joven participando en un evento en el
que los autores ya conocidos se volvían a repetir. Pero no es que
sean solo jóvenes, sino que son jóvenes con mucho talento. Por eso
pienso que el revelo en el humor gráfico cubano está asegurado".
Jape señaló además "que en esta oportunidad los talleres teóricos
y debates fueron más contundentes y se hablaron temas concretos.
También recibimos la visita de representantes de las instituciones,
algo muy favorable, ya que hubo un momento en que la Bienal solo la
organizaban la UPEC y el Museo del Humor a duras penas. Pero hoy
vemos que se le presta mayor atención".