Cuba en el mundo

Desde Rosario hasta La Habana

Dos quijotes no encuentran molinos

Miriela Fernández Lozano

Como Ernesto Guevara y su amigo Alberto Granado, dos jóvenes argentinos acaban de escribir su propio diario en motocicleta. El viaje por Latinoamérica que Freddy Sciarratta, artista gráfico, y Lisandro López, comunicador popular, emprendieron el pasado 29 de noviembre desde Rosario, la ciudad natal del Che, fue, según dijeron, "una vuelta por casa".

Expresar la solidaridad con la Revolución cubana fue el principal motivo del viaje de Lisandro (a la izquierda) y Freddy.

"Aquella frase de Fidel, ‘Revolución es sentido del momento histórico’, fue lo que puso a Freddy al volante y a mí de copiloto", dice Lisandro. "Sentimos la necesidad de hacer ese recorrido, de conocer otras realidades, y también de llegar a un destino muy importante para nosotros. Por eso nos permitimos variar la ruta seguida por el Che y Granado. Teníamos que estar en Cuba y celebrar medio siglo de su Revolución".

Cada día, antes del declive del Sol completaban algunos tramos del recorrido. Los contratiempos eran borrados por las canciones, las risas y el diálogo que surgía en los lugares en los que hacían parada. Ni el frío, la soledad de algunos parajes o el posible naufragio en ese trayecto arenoso por el desierto de Atacama en Chile pudieron detenerlos.

Por el poblado de Tacna en Perú, y el territorio de Huaquillas abrieron paso hasta llegar a Ecuador.

En Quito, durante un acto por el 50 aniversario de la Revolución cubana, entregaron a Rafael Correa, presidente de la nación, una bandera en la que dejaron su mensaje: Por la solidaridad antimperialista, la paz, la amistad, la juventud y la alegría de nuestros pueblos.

Es alegría, precisamente, lo que desbordan estos perseguidores de utopías, que sienten cambiar el mundo con lo que hacen en su localidad y con el apoyo que quieren brindar a otras experiencias en Latinoamérica.

"Por esa razón, venir a esta Isla era tan significativo. Lo dejamos claro en uno de los murales que pintamos aquí ‘Gracias, Cuba, por existir y resistir’. Este país ha sido un faro históricamente, y lo es hoy para la integración latinoamericana", afirma Freddy.

Para Lisandro, Cuba jamás se detuvo en su tarea de sembrar humanismo. De esa labor, confiesa, "hemos aprendido muchísimo".

Al conocerlos, uno percibe de inmediato que su viaje ha sido más que una aventura. Forma parte de esas actividades transformadoras que durante varios años realizan.

Lisandro: "Trabajo en Aire Libre, una radio comunitaria del oeste de Rosario, que pertenece a una red nacional llamada Foro Argentino de Radios Comunitarias, integrada a su vez a la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (ALER).

"Como corresponsal barrial, mi labor consiste en divulgar las acciones de organizaciones sindicales, estudiantiles, de la sociedad civil en general, y también ofrecer talleres en los que privilegiamos una consigna: Comunicación y cultura para todos.

"Además, participo en un programa, Tardes Nuestras, que realizo junto a pacientes del Centro Regional de Salud Mental Agudo Ávila. El objetivo es abrirles las puertas a los sueños de estas personas".

Freddy: "Lo que tratamos de hacer es dar, a las organizaciones, herramientas para que hagan frente a la información mediática. Desde los locales de la Central de Trabajadores de Argentina (CTA) en nuestro territorio, compartimos formas sencillas de la comunicación gráfica hasta otras más complejas de realización radiofónica".

Lisandro: "En esa lucha diaria para que estos sectores puedan crear su propia información, hemos encontrado diferentes muros como una Legislación de radiodifusión sumamente atrasada, impuesta por el dictador Jorge Videla en 1981, que se opone a la comunicación como un derecho. Nosotros pertenecemos a un amplio movimiento que exige el cambio de esa ley, una batalla que, incluso, el actual gobierno de Cristina Fernández ha comenzado.

"En este 2009, la emisora Aire Libre cumplirá 21 años, un aniversario que nos alienta a seguir rescatando los principios inculcados por comunicadores como José Ignacio López Vigil, uno de los gestores de las radios comunitarias en el continente.

"Trabajamos por variar en la gente ese concepto de los grandes medios de entender la información como una mercancía".

Ambos están integrados al Movimiento Rosario, una organización ecocultural y política que, sobre todo, muestra el accionar de las nuevas generaciones en Argentina. Como parte de ese grupo han participado en diferentes marchas en defensa de los recursos naturales, contra la instalación de la papelera extranjera Botnia, y también tuvieron la oportunidad de recibir la estatua de Ernesto Guevara, realizada por el artista Andrés Zerneri.

En el 80 aniversario de su natalicio, el Che volvió a Rosario, también la tierra en que Manuel Belgrano enarboló la enseña nacional, y primera ciudad a la que el Guerrillero Heroico dedicara su mirada.

Freddy: "Fue un día histórico. Preparamos una gran bandera para el homenaje. Guevara volvía ese 14 de junio y por eso escribimos ‘Bienvenido, Che’. En aquellas tres tribunas levantadas, recuerdo, nos visitaban importantes personalidades, entre ellos Aleida Guevara, y familiares de los cinco compañeros cubanos presos en cárceles norteamericanas".

Durante la entrevista que sostuvimos en La Habana, también hubo espacio para hablar sobre las actividades que realizan como integrantes de la Constituyente Social de Argentina, una organización más global, que acoge a movimientos campesinos, pueblos originarios, sindicatos, artistas populares y comunicadores, con el propósito de impulsar una mayor participación en las transformaciones del país.

Su viaje no concluyó en Cuba. Desde la isla caribeña partieron hacia Venezuela en apoyo a la Revolución Bolivariana y a la enmienda constitucional, que será llevada a referendo el próximo domingo.

Lisandro: "Ecuador es la próxima parada, recuperaremos nuestra motocicleta, que dejamos en casa de un amigo, y emprenderemos otra vez el recorrido. Pensamos seguir expresando nuestra solidaridad con el gobierno de Fernando Lugo en Paraguay, y con la lucha que se desarrolla en Bolivia".

Casi al concluir la conversación se esfuman las dudas. Estos Quijotes no encuentran molinos a su paso.

Una última pregunta: Y cuando regresen a Argentina, ¿cuáles son los planes?

La respuesta no se hace esperar: "Seguir haciendo nuestra revolución".

 

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